Fantasmas en la carretera 2022

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Fantasmas en la carretera 2022

(un oscuro viaje )

Fantasmas en la carretera… Siempre me he mostrado escéptico con las historias de apariciones de fantasmas en las carreteras, y en general con las cosas paranormales.

Trabajar en ámbito militar te vuelve muy frívolo, uno deja de pensar en esas cosas, te metes en la cabeza la idea de que los peligrosos son los vivos, no los muertos, un fantasma que ande vagando por ahí, no te puede disparar a la cabeza.

eso es lo que yo siempre les decía a mis compañeros cuando se ponían a hablar de ese tipo de cosas.
Pero una noche, mientras nos trasladábamos de ciudad, a mitad de la nada, en la carretera, pasó algo que no me he podido quitar de la cabeza en todos estos años.

En esencia era una noche como cualquier otra, simple carretera y oscuridadd, pero había algo en ella que me mantenía inquieto mientras sostenía mi arma.

Quizá fue el hecho de que no había visto prácticamente a ningún otro vehículo en un buen rato, además tenía la constante sensación que la noche era más oscura.

Me sentía nervioso, inquieto, y creo que otros más también, nada más que trataban de disimularle, yo no, a mí se me notaba la incomodidad, lo sé porque uno me preguntó si me encontraba bien.

Recuerdo que íbamos por la carretera 95D, que conecta a México con Cuernavaca.

Cuando estábamos a la altura del monumento de Morelos, alcancé a ver a una mujer vestida de rojo a la orilla del camino.

Todos los vehículos redujeron la velocidad cuando pasaron junto a ella, le preguntaron si necesitaba que la llevaran, eran como las 2 de la mañana, y andar ahí sola, era en verdad peligroso.

Esa mujer tenía la piel más blanca que jamás había visto en mi vida, parecía como si le hubiera dado hipotermia.
Se negó a subirse, pero al menos detuvo su andar, no volteó a vernos, de hecho, hasta ese punto no había visto su rostro ni una sola vez

Fantasmas En La Carretera

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Después la mujer empezó a murmurar alguna cosa, lo hacía con voz muy baja y no alcanzaba a oír nada.

Se le insistió una vez más que se subiera a alguno de los vehículos, pero se negó, así que proseguimos nuestro camino y la dejamos atrás, caminando sola por la carretera a mitad de la madrugada.

Antes de perderla de vista, voltee a verla, esa mujer nos estaba mirando muy feo.
Continuamos avanzando como por unos 3 kilómetros, yo creo, cuando vimos de nuevo a la misma mujer, haciendo exactamente lo mismo, es decir, caminaba por la orilla de la carretera.

Los conductores detuvieron los vehículos, aquello no era posible, debía tratarse de una confusión.
Le echaron la linterna y sí, era la misma mujer que habíamos dejado atrás hace un rato, os vehículos pasaron rápido al lado de ella, no me animé a ver a la mujer, la verdad sí tenía miedo.

La sensación que tenía en esa carretera era de una soledad exageradamente grande, con una negrura demasiado oscura y una sensación de desconfianza total.
Avanzamos algunos kilómetros, hasta que de la nada todos los vehículos comenzaron a fallar, el motor empezó a hacer ruido, como cuando metes un auto al agua.

Bajamos todos, luego de orillarnos, aseguramos el perímetro en unos 30 segundos.
Era la primera vez, al menos para mí, que fallaban los vehículos, lo raro es que fueron los 3, y de lo mismo.

A alguien se le ocurrió decir que eso era demasiada casualidad, que a lo mejor alguien nos había puesto una trampa, y que iban a llegar a emboscarnos.

Considerar esa posibilidad nos puso muy nerviosos, se ordenó la revisión y reparación de los vehículos, lo bueno es que algunos de los que iban sabían del tema.

En la distancia se asomaron unas luces, se trataba de un vehículo, le hicimos indicaciones para que bajara la velocidad, pero el conductor no hacía caso.

Se estaba acercando a exceso de velocidad, nosotros estábamos a unos 400 metros de una curva, si ese vehículo no disminuía la velocidad lo más probable es que terminara sufriendo un accidente.

Alguien dio un tiro al aire como un último intento de advertir al automóvil, pero no funcionó, pasó al lado de nosotros a toda velocidad, y justo antes de llegar a la curva, el auto se desapareció.

Todos volteamos a vernos confundidos, un par fuimos a verificar la curva, no se veía vehículo alguno por ninguna parte. Volvimos con el resto.

No recuerdo quién, pero alguien hizo un comentario bastante atinado, en ningún momento escuchamos que ese vehículo hiciera ruido alguno.

El Tosto dijo que seguro era un fantasma, y conoce bien el área, nos dijo que en esa carretera moría muchísima gente cada año y que entre los capitalinos era normal escuchar historias sobre fantasmas en esa carretera.

Nos dijo que de hecho la mujer que nos habíamos topado antes seguro que era un fantasma también, que posiblemente se trataba de la novia, se supone que esa mujer había sido asesinada por su pareja mientras discutían al viajar por la carretera, el tipo se volvió loco y la apuñaló.

Eso sonaba bastante feo.
Luego el Tosto se puso muy serio, y dijo que no era bueno estar varados ahí en la carretera, que cosas malas podían pasarnos, el capitán le dijo que entonces se pusiera a ayudar a reparar los vehículos para poder largarnos de ahí, que dejara de poner más tenso el ambiente.

Yo saqué mi cajetilla y me puse a fumar, había empezado a enfriar el clima. cuando me estaba terminando el segundo cigarro, me quedé observando hacia el otro lado de la carretera, y creí haber visto que algo se estaba moviendo, algo pequeño, menos de metro y medio.

De inmediato tomé la linterna y eché la luz hacia el lugar, aparte de las rocas, solo había 2 cruces de madera.
Me preguntaron qué estaba iluminando y ya les dije, el Tosto escuchó, y sin dejar de trabajar en la reparación de los vehículos, dijo en voz alta que esas cruces eran de dos niños que habían muerto en un choque varios años atrás.

No tuvimos tiempo de seguir platicando del asunto, ya que en el momento otro par de luces se asomaron por el horizonte, siendo sincero, ya teníamos nervios de hacerle la parada y que terminara siendo otro auto fantasma.

Pero de todos modos le ordenamos detenerse, lo hizo, era un señor con esposa y una hija.
Les hicimos creer que estábamos haciendo un retén, no les íbamos a decir que estábamos varados ahí.
El señor, que era el que venía manejando, aceptó amablemente la revisión, mostró sus documentos, todo estaba en orden.

Al civil se le dijo que podía irse, encendió el motor de su auto, y antes de irse dijo que deberíamos tener cuidado, que él pasaba por ahí a diario y que por alguna razón esa noche estaba más oscura, que no se veía la luna, y eso que no estaba nublado.

nos recomendó tener mucho cuidado, y de ser posible, abandonar el lugar antes de las 3 de la mañana.
A los pocos minutos empezaron a caer unas pocas gotas de agua, y también se formó algo de neblina, se me figuró oír a un animal, de hecho, varios lo escucharon, pero nadie vio nada, quizá solo era el viento que estaba soplando de una forma peculiar, quien sabe.

Finalmente, los vehículos volvieron a funcionar, todos volvimos a subir y empezamos a avanzar.
Cruzamos la curva que estaba a 400 metros, y luego de avanzar un par de kilómetros los vehículos como que quisieron volver a fallar, pero lo bueno fue que no se apagaron, simplemente los faros empezaron a parpadear.

Hubo que ir más despacio para evitar un accidente, como comenté, estaba chispeando y había un poco de niebla.
Entonces, los vehículos se frenaron, algo se les había atravesado, me asomé, era la misma mujer pálida, estaba parada a mitad de la carretera, estaba mirando en nuestra dirección, ya no parecía una mujer normal, su postura era rara.

Caminaba hacia nosotros de una forma muy escabrosa, como si sus piernas no quisieran moverse. se me erizó la piel.
Mientras esa mujer más se acercaba, una espeluznante sensación se apoderaba de mí, y puedo afirmar que mis compañeros también tenían miedo, podía notarlo en sus expresiones.

El conductor del vehículo que iba hasta adelante, saca la mano y hace la señal de que vamos a avanzar sin detenernos. en ese vehículo iba el capitán, supongo que él también estaba asustado.

Los vehículos arrancaron a todo lo que da y pasaron por encima de la mujer, no se escuchó ningún golpe, solo un grito estruendoso.

Mientras nos alejábamos, pudimos seguir viendo a la mujer parada a mitad de la carretera, ya no nos quedó ninguna duda de que se trataba de un fantasma, pues si hubiera sido una mujer, habría muerto cuando los 3 vehículos le pasaron por encima.

Varias semanas después estuve platicando con un amigo que es trailero, él me dijo que también le habían pasado cosas extrañas al viajar por carretera, sobre todo de noche.
Solo una última cosa, si van a manejar, tengan cuidado con los fantasmas.

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Autor: Desconocido

Derechos Reservdos.

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