Mientras Dormían Historia de Terror

Mientras Dormían Historia de Terror

Lo que les contaré a continuación es algo que aún no doy crédito que me haya sucedido, sin embargo, después de todo lo que viví la otra noche, las cosas no serán las mismas desde ahora en adelante y, sobre todo, después de que todos se encuentren dormidos Mientras Dormían Historia de Terror.
Últimamente, mi trabajo has sido muy exigente, mis jornadas laborales se han tenido que alargar a más de lo habitual, no solo en Oficina, sino también en casa, después de acostar a mis hijos, me encierro en mi oficina improvisada en casa y sigo con el trabajo. Desafortunadamente, todo ello se ha vuelto muy rutinario, a tal grado que he llegado sentirme extraño si no trabajo en casa un solo día.
Todo paso en una sola noche, tuve que iniciar a trabajar desde antes de que mis hijos se acostaran, mi familia entera se encontraba cenando, mientras yo estaba sentado frente a la computadora redactando los presupuestos de la empresa. Afuera de la casa un grupo de niños jugaban futbol, y parecía ser que su objetivo era volverme loco, ya que tomaron como portería el cancel de mi casa, así que los goles no dejaron de llover y con ello, mi cancel no dejaba de sonar por tantos golpes que recibía. Ya molesto por la situación me levanté de mi lugar y Salí a la calle a llamarles la atención y exigirles que cambiaran de portería, que de otro modo les quitaría su Balón. Supuse que me entendieron pues todos dijeron que sí. En ese momento no me había percatado, sino hasta después de haberles llamado la atención, una señora ya de edad mayor me observaba como si con la mirada escarbara dentro de mí, mientras la miraba me quede incómodo e ingrese nuevamente a la casa.
Ya era tarde, sin darme cuenta me quede dormido en el teclado, mi esposa y los niños se habían ya ido a dormir. Apagué la computadora y me fui a acostar, encendí mi celular para iluminar mi camino y no tener que encender las luces de la casa, fue cuando escuché un ruido proveniente del cuarto de uno de mis hijos. Además, una serie de risas se escucharon, me acerqué a la habitación aun con la luz de mi celular, pero no vi nada fuera de lo ordinario, mi hijo estaba totalmente envuelto en las cobijas, le temía a la oscuridad y por ello se cubría todo el cuerpo. Revisé el piso para buscar lo que se había caído, pero no vi nada. Revise por debajo de la cama y me encontré con puro polvo y algunos zapatos, eso era lo que alcanzaba a ver con la luz del teléfono, fue cuando un ruido similar al que había escuchado provino de la habitación de mi otro hijo, me levante rápidamente y fui a revisar que había sido.
La habitación de mi hijo mayor era de las más grandes, mi hijo dormía en la vieja litera que compartieron cuando eran pequeños, y del otro extremo del cuarto estaba su escritorio donde estudiaba en las tardes, fue cuando de un vistazo rápido divise algo sentado en la silla frente a la litera, levante el celular para iluminar aquello que me llamo la atención, pero en ese instante tuve la mala fortuna de que se terminara la pila, quedándome a mitad de la oscuridad plena. Aún veía frente a mí esa figura sentada, podía sentir como me observaba, me acerque un poco más y extendí mi brazo para tocar aquello, era como si tuviera algo en su cabeza que lo cubría totalmente. Rápidamente, lo moví y de la silla se cayeron prendas de vestir de mi hijo, volví a respirar al ver que era la ropa de mi hijo mal acomodada, escuché como alguien se reía en la parte de arriba de la litera.
“Buena broma, mañana quiero que limpies tu cuarto”. Le dije y me retiré de allí sin mirar atrás o esperar una respuesta.
Al llegar a la habitación con mi esposa la observé envuelta totalmente en las cobijas, me daba a la espalda, supuse que estaba cansada y no había escuchado nada. Me acosté también yo, sobre mi brazo izquierdo, dándole también la espalda a mi esposa, vi el reloj despertador que estaba sobre mi cabecera y me di cuenta de la hora… 02: 59 AM, casi las 3 de la mañana, y me quedé dormido.
Me despertaron una serie de ruidos, los cuales identifique como voces provenientes al otro lado de mi habitación, logre identificarlas como voces de niños que susurraban, inmediatamente pensé que se trataba de mis hijos que quería continuar con la broma o encender la televisión a escondidas, pero cuando intente levantarme para llamarles la atención, no pude moverme, era como si mi cuerpo estuviera congelado, lo sentía entumido, lo único que podía mover eran mis ojos, trataba de ver que era lo que no me dejaba moverme, pero no veía nada, de alguna forma, todo a mi alrededor podía percibirlo con mayor intensidad, tenía mucho frío, escuchaba muchos ruidos, y mi cuerpo se encontraba con una gran pesadez que me mantenía entumido.
Era desesperante, por más que lo intentaba, no podía moverme, trataba de abrir la boca y no podía, trataba de emitir algún sonido, pero no salía nada de mí, fue en ese instante cuando comencé a escuchar como esas voces provenientes del otro lado de la habitación se acercaban, los susurros ya no se escuchaban tan lejos, podía escucharlos detrás de mí, esperé que de algún modo despertaran a mi esposa, pero no fue así.
Escuche como una de las voces pregunto a la otra si podían jugar allí, a lo que le respondieron que no lo sabía, que era necesario preguntarme antes a mí. No sabía que esperar, quería voltear a ver quién lo había dicho, fue cuando una mano fría toco mi brazo derecho y detrás de mi nuca la voz profunda de un niño me pregunto… “¿Podemos jugar aquí?” … aún puedo sentir el aliento de ese ser sobre mi nuca y la sensación de aquella mano sobre mí que hizo me alterara más. Quito su mano de mí, solo escuchaba sus risas, fue en ese momento cuando de alguna manera logre hacer que mi cuerpo temblara y de mi boca emitiera sonidos quejumbrosos, recordé que en ocasiones anteriores cuando tenía pesadillas mi esposa me despertaba, tenía la esperanza que al escucharme quejándome se despertaría y se daría cuenta de lo que pasaba, sin embargo, por más que me moviera no pasaba nada, por más sonidos que hiciera no se despertaba, solo podía mover los ojos a todos lados tratando de observar quien más se encontraba riendo allí, una de las voces pidió silencio a los demás, creía que ya se había ido, pero nuevamente esa sensación de cosquilleo en la nuca al sentir el aliento de ese ser me estremeció, fue cuando hizo un intenso grito que provoco que mi cuerpo se estremeciera por completo. Me sentí bastante débil, algo me había hecho ese grito que mis fuerzas por completo se agotaron, solo escuchaba sus risas, eran solo niños, pensé en que algo le habían hecho a mi esposa pues no la escuchaba a ella, allí fue cuando me percate que mis hijos no los había visto, solo vi a alguien envuelto en un cuarto y a alguien reír en la litera, pero nunca me cerciore que fuera mis hijos fue cuando todo en silencio volvió a quedar. No había risas, no había susurros, no se escucha nada, pude sentir como uno de mis dedos de la mano lo podía mover, mis ojos ya se estaban acostumbrando a la oscuridad y podía ver con más claridad, y cuando creía que ya todo había terminado un aliento nuevamente sobre mi nuca me aterro, y la voz de una mujer ya mayor me hablo diciéndome “Se trata de mantener un Equilibrio”… se hizo a un lado empujándome y fue cuando recobre el aliento completamente como si algo encima de mí se hubiese levantado, me senté rápidamente volteando a ver dónde se encontraba mi esposa, y ella estaba dormida allí, estaba empapado de sudor, estaba temblando, no podía dejar de mirar a todos lados de la habitación, todo estaba a oscuras, fue cuando vi el reloj despertador y me aterre al ver que eran solo las 03: 15 AM, solo habían pasado escasos Quince minutos desde que me había acostado, Me quede allí más de media hora pensando en que había sido todo eso, aún podía sentir la presión de aquella mano sobre mi brazo derecho, la sensación de aquella respiración sobre mi nuca aún la percibía, la cabeza me latía, me dolía todo el cuerpo y me sentía exhausto, como si hubiese hecho ejercicio todo el día.
Mientras recobraba el aliento, mi esposa se despertó y me vio agitado, me pregunto si me pasaba algo, aún no podía hablar bien, sin embargo, le pedí que fuera a ver a los niños en su cuarto pues aún me aterraba ir a verlos, ella amablemente fue y regreso tranquilo, comentándome que los dos estaban dormidos. Mientras me hablaba, veía a mí alrededor, buscando indicios de que alguien estuviera allí, a lo que mi esposa me pregunto que buscaba. Fue cuando tuve la fuerza y el valor de contarle, y al finalizar ella inquieta me dijo… “Ayer por la noche te vimos salir muy enojado, le gritabas a alguien, pero nunca vimos a quien, te quedaste quieto viendo a un lado de la puerta del cancel y regresaste, no supimos que paso o a quien le gritabas, fue cuando te encerraste en tu estudio y no te vimos salir”. Yo no daba crédito a lo que me decía mi esposa, estaba muy seguro yo de haber visto a esos niños afuera y a esa señora que los observaba… Mi esposa después de eso me pregunto… ¿Cuándo dices que paso esto? suspire profundamente y la mire a los ojos, y le conteste… Mientras Dormían.
 
Autor: Lengua De Brujo
Derechos Reservados

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