Los Nahuales De Oaxaca Historia de Terror

Los Nahuales De Oaxaca Historia de Terror

LOS NAHUALES DE OAXACA HISTORIA DE TERROR
Pertenezco a una brigada especial que tiene su base de operaciones en zona de difícil acceso en Oaxaca.
nuestro enfoque es el asedio de una cueva profunda ubicada en la cordillera de la sierra. Lo curioso es que nunca nos dijeron exactamente porqué el asedio a esa cueva Los Nahuales De Oaxaca Historia de Terror.
Siempre sentí una gran fascinación por todas las antiguas creencias de los pueblos que se asentaban en el que hoy es el territorio mexicano. Las creencias que más me llaman la atención, son aquellas que tienen que ver con seres de naturaleza mística, ya sean entes de luz o de oscuridad.
Lo cierto es que ninguno de los que formamos esta brigada estamos aquí por órdenes, todos nos ofrecimos para venir, ya que aparte del asedio tendríamos la función de repartir víveres a las personas cada mes, los que estamos aquí es porque nos gusta ayudar.
La gente de las localidades cercanas nos recibió bastante bien. Son muy agradecidos cuando alguien viene a brindar algún producto o servicio sin querer sacarles dinero. La gente aquí es muy pobre así que cualquier cosa que se les ofrezca lo agradecen con una sonrisa y un abrazo.
La gente siempre nos invita a su mesa. El platillo más común aquí es el mole, ya sea negro o amarillo. Pero la comida que más me gusta es el caldo de piedra.
Cada mañana un grupo de señoras nos trae 2 tamales a cada quien con un poco de salsa de hormiga y una bebida de maíz con cacao. Lo preparan con tanta dedicación que puedes sentir como la comida te abraza.
En fin. La sierra aquí es bastante boscosa, hay muchos árboles bastante altos con troncos delgados, es común encontrar sembradíos de frijol, maíz y calabaza.
Una cosa que me parece curiosa es que en ocasiones, me ha tocado presenciar como algunas personas caminan por la sierra tocando unos instrumentos raros. También me ha tocado ver como danzan alrededor de huesos.
Claro que no hay que olvidar que también se siembra droga, por eso estamos aquí, de hecho, un porcentaje importante de los jóvenes de las comunidades que nos toca patrullar sufren de fuertes adicciones. tratamos de ayudarlos, pero la verdad es que no podemos hacer mucho.
Un día cualquiera, el grupo de señoras que nos traen de desayunar llegó algo tarde, de hecho, casi no nos alcanzan, las mujeres traían ojeras y se notaban bastante cansadas, como si hubieran corrido un maratón, la expresión de su cara era como si acabaran de bajar de un vuelo con bastantes turbulencias. Les preguntamos qué les ocurría, nos dijeron que todas ellas habían tenido pesadillas, que habían soñado que se convertían en animales. Una dijo soñar que se convertía en reptil, otra en un ave y dos más dijeron que en su sueño se convertían en un felino.
No le dimos mucha importancia. Les agradecimos los tamales y comenzamos nuestras labores a lo largo de la sierra, cuando llegamos a una localidad nos percatamos que había muchas personas con ojeras, caminaban desganados. Optamos por parar, la curiosidad nos hizo preguntarles sobre el motivo de su estado anímico. Levanté mi ceja cuando dijeron que habían tenido pesadillas donde se convertían en animales que caminaban en dos patas. Algo muy extraño estaba pasando, se podía sentir en el aire.
Con el paso de los días la situación fue empeorando, a tal punto que una mañana el grupo de señoras no llegó, así que fuimos a buscarlas a sus casas. Encontramos a la primera, estaba parada en la orilla de un barranco. yo me acerqué para alejarla de ahí, la mujer tenía los ojos totalmente rojos. Dijo que tenía tanto miedo de convertirse en aquella criatura mientras dormía que se limitaba a tomar siestas de menos de 10 minutos cada 6 horas.
Todo se estaba complicando mucho en aquella zona alejada de Oaxaca. Una noche salimos a realizar una caminata y vimos algo que era tan impresionante que, al menos yo, no pude asimilarlo. Todas las personas de una de las localidades, todos y cada uno, incluyendo ancianos y jóvenes, estaban caminando en círculos, todos menos los infantes, no reaccionaban ante ningún estímulo, tenían los ojos abiertos y no parpadeaban. Estaban teniendo un episodio muy fuerte de sonambulismo.
Al día siguiente hablamos con los ancianos de las localidades, les dijimos que bajaríamos a la ciudad para traer a un doctor que pudiera ayudarles a dormir. No fuimos todos, un par se quedaron para el asedio.
Mientras nos trasladábamos en los vehículos tenía un presentimiento de que algo malo iba a pasar, nunca fui muy creyente de lo paranormal pero tampoco me siento tan inteligente como para cerrarme a la posibilidad. Como dice mi madre, las brujas no existen, pero de que vuelan, vuelan.
Primero claramente fuimos a hablar con el doctor del cuartel, nos dijo que definitivamente eso no era normal, dijo que tuvo que haber ocurrido algún evento bastante grande que sirvió de detonador para que las personas comenzaran a sufrir tales pesadillas. Nos sugirió solicitar el apoyo de algún psiquiatra.
Estuvimos todo un día buscando un psiquiatra que subiera a revisar la situación, pero todos se negaban en cuanto les decíamos la ubicación, nadie quería acercarse a la cueva que estábamos asediando. El último que visitamos nos recomendó visitar a un brujo, inclusive nos dijo donde localizarlo.
Nos decidimos a ir, total, no teníamos nada que perder. Llegar al sitio es complicado, ningún vehículo tiene la capacidad para ingresar a tan remoto lugar, así que tuvimos que llegar caminando.
Encontramos al brujo y le explicamos lo que estaba sucediendo. Nos dijo que esa situación se daba cada cierto tiempo, que era un ciclo que llevaba existiendo miles de años. Explicó que cuando los primeros pobladores llegaron a esa zona se encontraron con lo que ellos creyeron que era un dios. Era un ser oscuro que comenzó a solicitarles sacrificios humanos. El malvado ser un día simplemente se metió en la cueva que nosotros estábamos asediando y la gente de la zona quedo maldita. Sufrirían el proceso de transformación en Nahual. Estaban destinados a ir perdiendo la cordura mientras dejaban de ser humanos para convertirse en estos seres híbridos.
Aquellos que no habían manchado su alma con sangre, estaban condenados a crecer viendo como todos se volvían bestias salvajes. Con el paso de los años, cuando moría el último de los Nahuales tenían que pasar cuatro generaciones y entonces la maldición volvía a azotar la zona, convirtiendo a todos los descendientes de los primeros Nahuales.
No podía creer lo que estaba escuchando, me negaba a aceptarlo, pero solo había una manera de comprobarlo: volver al pueblo y rezar para que el brujo se equivoque. Por si las dudas le pregunté al brujo si había alguna forma de ayudarlos. Dijo que no.
Agradecimos al brujo por la información y nos retiramos.
Ya íbamos de regreso a aquella zona, pero los dos compañeros que se habían quedado, se comunicaron con nosotros para informarnos que había fuertes lluvias, y que podría ser peligroso el camino, que mejor fuéramos en la mañana.
Fuimos al cuartel para pasar la noche, durante la cena se escucharon comentarios sobre que la noche anterior se vieron muchos animales extraños merodeando el pueblo. Una casualidad, me dije. pero en el fondo yo temía que se tratara de las personas que en contra de su voluntad se transformaban en Nahuales.
Al amanecer había un caos, todos los animales del pueblo y los alrededores habían sido asesinados. A donde sea que uno volteara podía ver cadáveres. Inclusive había venados sin vida.
Nosotros sabíamos qué era lo que había ocurrido así que rápidamente subimos a los vehículos y volvimos a la sierra. En todo el camino había sangre y pedazos de carne pertenecientes a diferentes animales.
Cuando volví el escenario era desolador. Todos estaban asustados, no tenían idea de en qué se convertían y mucho menos de lo que estaban haciendo. Así que cuando despertaron desnudos y manchados de sangre entraron en pánico.
Inmediatamente nos reunimos con nuestros compañeros para preguntarles si ellos habían visto algo, lo único que dijeron es que al caer la media noche extrañas criaturas estaban deambulando por el lugar.
Fuimos con los ancianos y les contamos lo que nos había dicho el brujo. Dijeron que no podían hacer nada y que debían pagar por los pecados que habían cometido sus antepasados. No les quedaba más que la resignación.
Para tratar de controlar un poco la situación se acordó que todos se encadenar en cuanto se pone el Sol. eso ha ayudado mucho. Aun así, hemos tenido incidentes donde alguien pierde el control. Un par de los que bajaron a comer ya no volvieron, supongo que las personas han comenzado a defenderse de los Nahuales.
Cuando los pueblos noten que al centro de los ataques están estas comunidades vendrán a acabar con todos. O tal vez no vengan por miedo, la verdad no tengo idea de qué pasará.
No podemos abandonar a estas personas, todos acordamos que aguantaremos aquí hasta que el ataque de los Nahuales desate el caos.
 
Autor: Ramiro Contreras
Derechos Reservados

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