La Sombra Historia de Terror

La Sombra Historia de Terror

Cuando tenía cerca de 10 años, una noche mis primos se quedaron a dormir en mi casa, todo transcurrió́ normal hasta que el menor de ellos, entró corriendo y llorando al cuarto, diciendo que había visto una sombra oscura en el patio La Sombra Historia de Terror.
Fuimos con mi mamá para contarle, pero ella solo intentó calmarlo, pensaba que mi primo se había confundido y lo dejó dormir en mi cuarto. Nadie le dimos importancia hasta después…
Pasaron cerca de 2 meses, y una noche me quedé haciendo tarea en mi cuarto, cuando estuve a punto de terminarla, escuché murmullos a mi lado, levanté mi cabeza pensando que era mi imaginación, pero al voltear hacia la esquina de mi habitación, vi algo espeluznante, una sombra con la figura de una persona, se podía apreciar sus ojos que brillaban viéndome, durante no sé cuánto tiempo, pero yo estaba paralizada de miedo, no podía moverme ni gritar, era muy fuerte la impresión de algo que no me esperaba ver.
A los segundos, cuando desapareció́ pude gritar con todas mis fuerzas llamando a mis padres, lo que ocasionó que fueran corriendo hacia mi cuarto pensando que algo me había pasado, y les conté́ lo que había visto.
Mi mamá me veía con una cara pasmada, pues se acordó de la situación con mi primo, así que comenzó a creer que algo malo estaba pasando, pero como ya era muy tarde, intentaron calmarme para después irnos a dormir juntos.
Desde ahí comenzaron a ser recurrentes las manifestaciones, en resumen, llegaba a ver esa espeluznante sombra tanto en el día como en la noche, y en cualquier lugar. Conforme pasó el tiempo comenzaron los ataques, me movían la cama, rasguñaban las puertas, había olores insoportables y muchos ruidos.
Mis padres también podían sentir esa energía pesada dentro de la casa, por lo que decidieron llamar a un padre que hace exorcismos.
Cuando llegó lo primero que hicimos fue rezar, y después echar agua bendita. Se sintió la casa más tranquila, así duró durante 4 años.
Cuando tenía 14 años, llegó el momento de cambiarnos de casa. Yo estaba contenta pues por fin me iba del lugar donde habían comenzado mis pesadillas.
Lamentablemente, la felicidad me duró poco, ya que después de 1 mes de estar en la nueva casa algo sucedió…
Una noche me encontraba sentada en la ventana viendo hacia la calle, pensando en muchas cosas.
Cuando de pronto algo atrajo mi atención, y logré ver un perro negro, muy grande, en verdad era muy diferente a otros perros que he visto en mi vida, este lucía muy aterrador, y sus ojos brillaban aún más intenso que los de un gato.
El perro caminaba de perfil por la reja de mi casa, y cuando notó que lo estaba viendo, el perro paró de caminar y solo volteó su cabeza para verme, no se movía, no ladraba, y definitivamente no actuaba como un perro normal.
De pronto el perro volteó su cuerpo completo de frente, y seguía su mirada fija en mí, comencé a tener muchos escalofríos, pero yo tampoco podía quitarle la vista de encima.
El perro pareció cambiar su rostro con una sonrisa desencajada y fue cuando no podía creerlo y del miedo me quité de la ventana y comencé a gritarle a mi mamá. Cuando ella llegó, le dije del perro y ella se asomó por la ventana, pero ya no estaba ahí, se había ido o desaparecido, lo que sea que fuera.
Mi madre me tranquilizó diciendo que tal vez era un perro callejero, y que si era algo más no podía entrar a la casa, ya que estaba protegida.
Esa noche soñé con ese perro, que después se transformó en sombra y me veía desde afuera de la casa por la ventana, recuerdo que esa noche desperté muy alterada.
Un día, cuando todos estábamos en el comedor comiendo juntos, hubo unos segundos de silencio, en los cuales todos logramos escuchar una misteriosa voz de mujer y cuando se escuchó silencio nuevamente, algo cayó de mi cuarto.
Ese día recuerdo que estábamos muy asustados, mi papá se levantó de la mesa molesto y fue hacia arriba para investigar, descubrió que lo que se había caído era un crucifijo colgado en la pared de mi cuarto, nunca había visto a mi papá tan asustado.
Decidieron llamarle al padre, quien nos había ayudado la última vez. Cuando llegó todo estuvo tranquilo durante el rezo, pero esta vez el padre me dejó protegida con agua bendita preparada con sales de exorcismo, pues temían lo peor porque yo me veía más pálida y ojerosa de lo normal.
El ambiente estuvo tranquilo hasta ese diciembre, salimos y cuando regresamos a la casa por la noche, al abrir la puerta notamos que mi perrita no salió́ a recibirnos como de costumbre, y cuando estábamos adentro llamándola, la vimos en su almohada muerta de miedo. Y mi mamá se dio cuenta de que en la sala estaban todas las fotos familiares tiradas en el piso.
Una de las peores experiencias que tuve poco después, fue que tuve la famosa parálisis de sueño, recuerdo estar consciente y ver claramente a un hombre arriba de mí, como pude logré moverme y quitármelo de encima, cuando corrí́ hacia mi puerta, esta se cerró́ muy fuerte, y yo gritaba desesperada para que alguien me abriera, cuando volteo hacia atrás, esa cosa seguía ahí́.
Yo ya estaba cansada, alterada, sentía que ya no podía más con la situación que me sucedía, tomé un poco de calor y comencé a gritarle que me dejara en paz, mientras lloraba. Fue entonces que desapareció́ y pude abrir la puerta corriendo hacia el cuarto de mis papás.
Ellos me vieron muy alterada y dijeron que no me habían escuchado nada.
Actualmente, tengo 19 años, casi 20 y ya me acostumbré a que me pasen este tipo de cosas, las personas que me ayudaron además del padre dicen que es por un don que tengo.
Estas son solo algunas de tantas experiencias paranormales que he tenido…
 
Autor: Anónimo (convocatoria de relatos de terror Edy Doo)
Derechos Reservados

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Historias de Terror