La Muerte, Historia De Terror 2023

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La Muerte, Historia De Terror 2023

La Muerte, Historia De Terror… La muerte es parte de nuestras vidas, quizás el principio de algo más grande que apenas nos hemos de dar cuenta cuando cerremos los ojos por la eternidad, o probablemente no haya un más allá, sino más bien otro plano que apenas entendemos, mi profesión me ha hecho siempre estar al filo de la muerte, entender este proceso por el que pasamos me ha hecho ser una persona fría y que quizás se olvida de los demás o de que estamos vivos para algo.

Soy Doctor y hace ya varios años cuando apenas estaba ejerciendo la medicina trabajé en una Morgue, la cual no pretendo difundir el nombre o ubicación pues lo que me pasó en ese entonces perjudicaría a más de uno, sin embargo, trabajé al lado de uno de los mejores doctores especialistas en autopsias de Jalisco, y tengo el honor de haber convivido en varias experiencias que hoy en día me han hecho la persona que soy.

Podría hablarles de varias cosas que me han pasado en la Morgue, un espasmo en los occisos o palabras o frases completas que salen de los labios de los cadáveres, incluso hasta gritos de algunos de ellos. Pero más que nada quisiera platicarles una de mis peores experiencias por las que pasé y hoy en día no he logrado superar del todo… puede decirse que gracias a esto estuve a punto de retirarme a una edad muy temprana de mi profesión…el día en el que me tocó hacer la autopsia a mi mejor amiga.

Como les decía, mis inicios en el mundo de la medicina fueron en la Morgue, ya tenía un par de meses trabajando allí y era ya una costumbre tener siempre mucho trabajo y muy tarde, aun así, siempre estaba acompañado en los turnos nocturnos por alguien más, se trataba de un compañero que ya había estado conmigo en la escuela de medicina, nos sentíamos en cierto modo cómodos de estar en la morgue, era una extraña sensación de tranquilidad que uno podía sentir en un lugar donde la muerte reina.

Una tarde, nos tocó trabajar un poco más temprano de lo habitual, mi compañero me estaba platicando de un caso en el que le tocó examinar un cadáver, el cual apenas él se distraía el cuerpo se caía por sí solo de la mesa de revisión, era algo inexplicable lo que estaba sucediendo, pues parecía que rodaba por sí solo y caía boca abajo, llegó al punto de tener que amarrar al cuerpo para que este ya no se cayera, sin embargo, aún se sacudía pareciera que quisiera escapar de allí.

Estuve a punto de comentarle que yo nunca había vivido o pasado por algo similar cuando entonces recibí una llamada telefónica. Se trataba de la madre de mi mejor amiga, se encontraba llorando de forma incontrolada, apenas podía entenderle, se contuvo un momento, tomó aire y me comento:

“¿Sabes algo?, paso algo terrible, Carolina ha muerto”

Esto sin duda me alteró por completo, no esperaba recibir una terrible noticia de esa índole en ese momento, la señora me comentó que ella y su marido necesitaban hablar conmigo pues querían que fuera con ellos para pedirme un enorme favor, que ahora pensándolo bien, si hubiera sabido las consecuencias me habría negado, tomé las llaves de mi carro y salí deprisa sin dar explicación alguna a mi compañero.

En el transcurso del camino estuve repasando una y otra vez las palabras de la Madre de mi amiga, quise pensar que se trataba de una pésima broma o de un malentendido, pero la realidad era más cruda de lo que esperaba, en ese instante un intenso aroma a Lima Limón invadió el interior de mi automóvil, ese olor se me hacía tan familiar, a tal grado que lo identifiqué de manera inmediata igual al perfume favorito que usaba mi amiga, pensé al principio que había dejado su perfume en el interior del vehículo, sin embargo, recordé que lo había llevado hace poco a lavar el auto.

Aquel aroma me hizo sentir en plena tranquilidad, pero a la vez mucha nostalgia, al final de cuentas me ayudó para llegar con la cabeza fría y tranquilo a la casa de los Padres de Carolina.

Al ingresar a ella se podía sentir una vibra muy deprimente, en la habitación de mi amiga la tenían recostada y un pañuelo le rodeaba el rostro. Parecía que dormía tranquilamente, tenía la boca semi abierta, allí a su lado estaban sus Padres, se acercaron a mí y me agradecieron por haber llegado lo más rápido posible, me di cuenta de que yo era el único en la casa aparte de los Padres de Carolina, no había ningún familiar o amigos aquello, me comenzó a dar muy mala espina.

La señora me pidió que la siguiera a la cocina, detrás de mí se encontraba su esposo, pareciera que me escoltaran hasta que me invitaron a sentarme, allí me sirvió un café y ambos se sentaron frente a mí.

¿En una Autopsia puedes ver si le hicieron Magia Negra a una persona? – Fue lo que me preguntó su Madre, apenas podía entenderle pues no podía dejar de llorar aún. Le comenté que nunca me había topado con una situación así, y que mucho menos sabría que buscar o de qué manera se podía identificar si se trataba de Magia negra, fue cuando su Padre me comentó lo que más temían.

-Creemos que alguien la embrujó, le han de haber dado algo para que se tóme y eso le provocó la muerte, queremos que tú nos ayudes con la autopsia. – Nunca me esperé aquel comentario o escuchar tremenda barbaridad, a lo que rotundamente me negué por la ética profesional que tengo, pero ellos no estaban dispuestos a aceptar un No como una respuesta, tardamos varios minutos en los que yo me negaba constantemente, pero terminé aceptando la petición tratándose de un favor especial para la familia.

Les comenté que llamaría a la Funeraria para que pasaran por el cuerpo y que me lo llevaran a la morgue, pero antes de ello les pedí que me dieran oportunidad de ver una vez más a mi amiga.

Estar frente a un cadáver siempre será una experiencia que uno jamás olvidará, pero esta situación fuera de lo común para mí se volvió algo habitual, lo peor de todo estó es que no era sencillo para mí en ese instante, se trataba de mi mejor amiga, yo sentía que mi cuerpo temblaba, no podía aún creerlo.

Me agaché para besarle la frente y en ese instante tuve la fuerte sensación de que no me encontraba solo, de reojo podía ver que alguien más estaba allí, parecía ser la madre de mi amiga, pero no le quise dar mucha atención, ese era mi momento y tenía que aprovecharlo. Le dije que la quería mucho, que nunca la olvidaría, además de que estaba bastante triste por su partida.

Aun podía ver de reojo a la Madre de mi amiga, permanecía a un lado mío, fue entonces que nuevamente aquel intenso olor a Lima limón invadió la habitación, no me pareció extraño, pues estaba en la habitación de mi amiga, así que decidí dejar las cosas allí y despedirme de mi amiga en la morgue con más privacidad, la abracé y le volví a dar otro beso en la frente y cuando me giré para decirle a su Madre que ya había terminado no había nadie allí.

Podría haber jurado que a un lado mío había alguien más, incluso su presencia me molestaba, no se si esto les haya pasado alguna vez, tener esa sensación de que alguien está cerca de ustedes e incluso la escuchas mover cosas, pero al mirar con más detenimiento resulta que nunca hubo alguien más.

Regresé ya tarde noche a la morgue, mi amigo había recibido el cuerpo, pero no se quedó esa vez conmigo, por lo que me tocaría trabajar solo, lo comprendí pues lo había dejado solo toda la tarde. Por mi parte, aun me resistía a practicarle la autopsia al cuerpo de mi amiga, pero he de aceptar que tenía tanta curiosidad de saber que le había pasado, sobre todo por estas indagaciones que me decían sus Padres al respecto de que alguien la hubiera embrujado.

Su cuerpo se encontraba desnudo cubierto por una sábana blanca que usábamos para cubrir los cadáveres, fui por mi equipo para comenzar a trabajar al otro lado de la habitación, solo nos separan un par de cortinas blancas de la otra habitación, cuando pude notar la silueta de una persona que caminaba por el otro lado, pensé que se trataba de mi compañero, por lo que alegremente le dije que agradecía que estuviera allí, sin embargo no tuve respuesta alguna de quien había llegado, y segundos después aquella persona desapareció de mi vista.

La Muerte, Historia De Terror

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Recorrí las cortinas, no había nadie a los alrededores, pude sentir un ambiente helado e incómodo, simplemente, la misma morgue es un lugar que debe mantenerse frio, y allí comenzó a helar. Ya era casi media noche cuando me acerqué al cuerpo de mi amiga, la contemplé una vez más pensando en lo que estaba por hacerle, le dije un par de palabras que en vida jamás me atreví a decirle y antes de comenzar cerré los ojos.

Tomé un poco de aire y apenas había acercado el bisturí cuando escuché en ese momento algo que hizo que me desconcentrara, un crujido, parecido al de unos huesos quebrándose se oyeron a un costado mío, pude ver que los dedos de las manos de mi amiga se empezaban a flexionar, seguido de las manos que comenzaron a girar y contorsionarse, y los brazos de forma lenta y torpe se levantaron.

Yo estaba congelado de miedo, no comprendía lo que estaba viendo, pero fue cuando recordé las historias de mi amigo sobre los cuerpos que aun tenían espasmos musculares, detuve los brazos de mi amiga y los volví a recostar, acaricié sus manos haciendo un susurro con la boca, no creía que me pudiera escuchar pero esto también me ayudaba a tranquilizarme también a mí, en eso su cuerpo completo se sacudió, estaba intentando levantarse y por más que intenté mantenerla acostada ella se logró sentar.

Se quedó inmóvil unos segundos y luego abrió los ojos, tenía las pupilas dilatadas, de color negro y perdidas al fondo de la habitación, giró la cabeza y se quedó observándome. Y luego pasó algo que me aterró bastante…

¿Me das agua por favor? – No sé si ella sabía que me la pedía a mí, pero el sonido de su voz me estremeció, se escuchaba rasposa y con dolor sus palabras, no sabía que podía hacer, ella estaba allí sentada mirándome fijamente y esperando a que le sirviera agua, justo a un lado mío tenía un vaso y le serví directamente en sus labios, no pudo tomar el agua, mucha se desparramó sobre su cuerpo, cerró los ojos y se volvió a acostar, y nuevamente quedó inmóvil.

Esto ya era demasiado para mí, recuerdo muy bien que pasé ambas manos sobre mi cabeza preguntándome sobre lo que había sucedido y que no podía creerlo, definitivamente no podía trabajar en el cuerpo de mi amiga, necesitaba ayuda y la primera persona en la que pensé fue en mi amigo, no me importó, pero hable por teléfono para pedirle de su apoyo, traté de explicarle lo que había sucedido, pero creo que solo logré confundirlo, así que me dijo que llegaría a la morgue lo más pronto posible.

Cubrí el cuerpo de mi amiga hasta taparle el rostro también, sin embargo, tuve la curiosidad de escuchar su corazón en ese momento, agarré el estetoscopio y esperaba escuchar algún latido, pero no fue así. Definitivamente ella estaba muerta. Me alejé a la otra habitación, tuve una sensación de mucho miedo, la cual no pude contenerme y cerré las cortinas, traté de tranquilizarme un poco pues aún estaba temblando, cuando pude escuchar que nuevamente alguien caminaba en el otro cuarto.

Pude ver que nuevamente aquella silueta que había visto antes caminaba hacia donde se encontraba mi amiga, era muy pronto para que mi compañero ya hubiera llegado, así que me asomé por debajo de las cortinas y pude ver los pies descalzos de alguien parado frente a la camilla.

Abrí rápidamente la cortina y pude ver a un hombre de mediana estatura, estaba cubierto solo con una bata que usábamos cuando almacenábamos los cuerpos, sostenía la cabeza de mi amiga con ambas manos y al verme la soltó y el hombre cayó por su propio peso, quedando el cuerpo tirado y sin vida a un lado de la camilla de mi amiga.

Mi compañero llegó a los pocos minutos, me encontró a mi sentado en un rincón observando a ambos cuerpos y cuidando cada movimiento que pudieran volver a tener, el me vio y me preguntó qué hacía otro cuerpo allí tirado… Traté de explicarle las cosas lo mejor que pude, el solo se mantuvo en silencio para después decirme lo siguiente…

En ocasiones los mismos muertos no saben que ya no están vivos, y luego tratan de volver a incorporarse a la vida, creo que la muerte es el primer paso para algo mucho más grande, pero no todos estamos listos para ello. Entre los dos tomamos el cuerpo de aquel hombre y lo volvimos a meter a su gaveta, el me comentó que trabajaría con el cuerpo de mi amiga, y que lo procurara más tarde, por mi parte no le iba a decir a sus Padres que otro había hecho el trabajo.

Varias horas mucho más tarde, en la sala de espera mi compañero me despertó con un par de golpes en mi pierna, me dijo que ya había terminado, y que era necesario mostrarme algo pues había encontrado algo que jamás había visto… o, mejor dicho, no había encontrado algo que esperaba ver allí.

Me mostró varias fotografías del interior del cuerpo de mi amiga, le faltaban varios órganos, entre ellos el corazón, no se podía explicar cómo había sido posible que no estuvieran dentro de ella cuando no había sido abierto su cuerpo desde un principio, simplemente no estaban. Por más que buscaba alguna explicación científica a esto, no la hallaba… fue cuando yo le dije…. Es Magia Negra.

No quería perturbar más a sus Padres con todo esto, sería un golpe muy duro para ambos, así que tuve que mentirles muy en contra de mi voluntad. Al final de cuentas les dije que se trató de un infarto fulminante al corazón y que no tenían de que preocuparse, sin embargo, no fue todo sobre lo que les mentí, pues les comenté que entre ella y yo estábamos comenzando a salir y me llamaba mucho la atención que me dijeran que alguien la había embrujado cuando nunca habíamos hablado de nada similar al respecto. Fue cuando ambos fueron honestos conmigo.

-Realmente no había alguien que la haya embrujado, en el mes pasado que fuimos a Veracruz, conocimos a alguien que dijo ser un Brujo, vendia hierbas y elixir para la fortuna, amor y dinero, ella nunca quiso probar algo, pero nosotros queríamos lo mejor para su futuro… hace un par de días, justo antes de que falleciera en su comida le pusimos lo que habíamos comprado, con el fin de que tuviera todo lo que nos prometieron que llegaría a su vida. Es una fortuna saber que se trató de un Infarto al corazón y que nosotros no la matamos. – Eso fue lo que me dijeron.

Hoy en día aún recuerdo a mi amiga, la visito de vez en cuando en su tumba, aun sigo recordando aquella mirada que me hizo en aquella ocasión, pero… existe un par de cosas que aún me inquietan y que quizás nunca encuentre una respuesta…, si me pidió agua mi amiga, ¿dónde estaba su alma en ese momento?, y, además, ¿Por qué había un muerto frente a ella?…

Autor: Mario Franco Corrales.                Lengua de Brujo.

Derechos Reservados.

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