historia de terror-la medium (1)

La Médium-2022


La Médium… Lo que voy a contarles me pasó hace ocho meses, vine a estudiar a Ciudad de México pero soy de otro país, por lo general intento viajar cada fin de año para pasar esa época con mi familia y el año pasado durante las vacaciones de mitad de año, una compañera de clase me invitó a viajar con ella a casa de sus padres en en estado de Chiapas, la verdad me la pasé muy bien, todos fueron muy amables con migo y conocí lugares que antes no había visto y también tuve una experiencia fuera de lo común.

Desde siempre me ha intrigado mucho lo que hay después de la muerte, me gusta escuchar historias paranormales o anécdotas de personas que tienen encuentros con espíritus o seres que no son de este mundo y la verdad es que he tenido un par de experiencias paranormales pero la que presencié en esas fechas es una de las que más me ha marcado.

Mi plan era estar con mi amiga dos semanas, ella es la mayor de tres hermanas, las dos menores tienen ocho y once años, la casa de sus padres esta dentro de una especia de condominio de varias casas, es muy bonita, acogedora, con piso y techo de madera, tiene tres habitaciones, así que en el tiempo que pasamos allí sus dos hermanas se quedaron en una, en la otra nosotras dos, la otra era la habitación de sus papás.

Lo primero que noté era que todos los vecinos se conocían entré si, se saludaban cada que se cruzaban en la calle, todos parecían llevar bastante tiempo viviendo allí, no sé como explicarlo pero en cuanto llegué empecé a sentir una energía extraña, como melancólica.

Una tarde mientras salíamos de la casa una señora que entraba a una de las casas que había en frente saludó a mi amiga a lo lejos, no sé porqué, pero pude notar que había como una tristeza en sus ojos.

Caminamos un poco más y al pasar la reja noté que había una especie de altar en la calle contra un poste, tenía flores de diferentes colores, fotos de un niño pequeño, velas que se habían consumido con el tiempo y otras que estaban nuevas, mi amiga notó que yo lo estaba viendo, me contó que la vecina que nos saludó antes era la madre de ese niño, desafortunadamente unos meses atrás un auto atropelló al pequeño, su madre le contó que fue un suceso muy triste porque además después del accidente el niño se había levantado y parecía estar bien, pero falleció unos momentos después y ahora aunque había pasada un tiempo desde ese evento.

La gente continuaba llevándole flores y velas al lugar del accidente, cuando me contó esto sentí que se me hacía un nudo en la garganta, era una historia muy triste pero en ese momento comprendí porqué había esa energía.

Unos días después en la mañana estaba acostada en la habitación, mi amiga se había levantado temprano así que estaba sola.

Recuerdo que yo estaba en ese momento en el que uno no ha despertado del todo pero ya no esta durmiendo, entonces sentí una pequeña mano que me agarraba la muñeca, la mano estaba helada y era como de un niño pequeño.

Miré rápidamente junto a la cama pero no vi a nadie, entonces observé que de la nada mi saco que estaba colgado en un gancho detrás de la puerta, atravesó la habitación cómo si alguien lo hubiese lanzado de un lado al otro.

Me levanté y fui a la puerta para comprobar que tenía seguro, entonces a lo lejos escuché una risa como de niños pequeños, bajé para buscar a mi amiga y contarle lo que me había pasado, pero no estaba, entonces tomé mi celular para escribirle y me di cuenta de que tenía un mensaje de ella, diciendo que todos habían salido de la casa esa mañana, pero ella no quiso despertarme, no le dije nada en ese momento, tampoco quise volver a subir a la habitación y preferí esperar en la sala que regresaran.

Esa tarde le conté lo que había ocurrido, recuerdo que una de sus hermanas, la que tenía once años estaba con nosotras escuchando mi historia, entonces la niña nos contó que no era la primera vez que algo así pasaba, ella había escuchado una conversación entre su madre y una vecina.

Ella le decía que a veces durante la tarde cuando estaba en la sala cerca de la puerta de entrada escuchaba pequeños pasos y risas afuera, a veces daban unos golpecitos en la puerta pero cuando la vecina salía a ver quién era, no encontraba a nadie allí, sin embargo lo que más nos impactó fue lo que nos contó sobre la hermana menor de mi amiga.

La pequeña que tenía ocho años era amiga del niño que falleció, estuvo muy triste después de que le dieran la noticia pero unos días después empezó a decirle a su madre que ella estaba segura de que iba a volver a ver a su amigo, pues había tenido un sueño en dónde él le decía que esa tarde iría a su casa para que jugaran.

Su mamá intentó explicarle que el pequeño no podía ir a verla, pero la niña estaba convencida de que si iría, entonces esa tarde la escucharon correr de una lado al otro, reía y parecía estar hablando con alguien, su hermana le había preguntado porqué actuaba tan raro y la niña le dijo que estaba con su amigo, el vecino.

Esa noche en la cena les había preguntado a todos porqué no podían verlo, sus papás no supieron que responderle, la pequeña decía que su amigo no entendía porque últimamente las personas actuaban como si no lo estuvieran viendo.

Ella le había contado al niño que todos creían que él había tenido un accidente, pero el pequeño decía que no recordaba nada de eso.

Después de escuchar esa historia, mi amiga me dijo que iba a buscar un momento para hablar con su madre y averiguar que había pasado, quería saber si ella había sido capaz de contarle a la mamá del pequeño niño lo que su hermanita había dicho.

Así que esa misma noche antes de acostarnos ella habló con su madre, después me contó que efectivamente ella había hablado con la mamá del niño, que estos sucesos habían pasado solo unas semanas antes de que nosotras llegáramos y hace unos cuantos días la señora fue a contarle que como estaba muy preocupada por el alma de su hijo, decidió contactar a una persona que podía comunicarse con el más allá, una médium.

Ese fin de semana iban a realizar una sesión para contactarlo y le había pedido el favor a la mamá de mi amiga que la acompañara.

Como el papá de mi amiga no creía mucho en estas historias su madre no le dijo nada sobre la sesión espiritista en la que iba a participar, simplemente le dijo que iría a ver a la vecina, pero mi amiga y yo sabíamos exactamente lo que estaba pasando, por supuesto no dijimos nada, pero esa tarde observamos la casa del niño desde la ventana de la habitación, vimos el momento en que entró la mamá de mi amiga y dos vecinas más, al parecer todas eran mamás de otros niños que solían jugar juntos antes del accidente.

Unos minutos después vimos llegar a otra señora, una mujer común y corriente excepto porque tenía un hermoso cabello negro azabache, lo llevaba trenzado y aún así le llagaba hasta abajo de la cintura, como mi amiga no la reconocía ambas suponíamos que ella debía ser la médium.

Estuvimos casi una hora y media atentas al más mínimo movimiento en la casa de enfrente, aunque de vez en cuando veíamos nuestros celulares o buscábamos algunos casos documentados sobre sesiones espiritistas, pero todos eran muy diferentes, entonces en un momento mientras veía por la ventana empecé a darme cuenta que había como una especie de luz que salía del techo, era muy tenue, no cómo la luz que emana de una lámpara, era más cómo un reflejo, nunca había visto algo cómo eso.

El caso es que esta especie de reflejo rodeó el techo de la casa de enfrente por unos instantes como si fuera una nube y luego simplemente se desvaneció en el aire, entonces miré a mi amiga para asegurarme de que no había sido mi imaginación y en efecto ella también lo había visto.

Nos quedamos en silencio por un rato, no podíamos creer lo que acabábamos de presenciar, creo que debió pasar otra media hora hasta que vimos que la puerta de enfrente se abría, todas las señoras incluyendo la mamá de mi amiga salieron, excepto por la mujer del cabello negro.

Estuvimos a punto de bajar a preguntarle a su mamá que era lo que había pasado, pero mi amiga me pidió que mejor esperásemos a que ella subiera a contarnos, mientras tanto seguimos atentas a ver salir a la médium y cuando lo hizo vimos que antes de irse se paró en cada esquina de la casa e inclinó su cabeza, como si estuviese rezando, luego se marchó.

La mamá de mi amiga tardó bastante pero finalmente fue a la habitación a contarnos lo que había pasado, nos dijo que no tenía palabras para explicar detalladamente todo lo que vivió ese día, pero iba a intentar decirnos lo más importante.

La médium había sentado a todos los que estaban allí al rededor de la mesa, le pidió a la mamá del niño una foto, una prenda de vestir y un objeto que fueran muy apreciados por el pequeño.

Luego empezó a hacer una especie de rezos, en ese momento la mamá de mi amiga dijo que había sentido algo muy extraño, como una energía diferente, no era algo pesado o que le ocasionara miedo pero se sentía como estar en otro lugar, en otro país.

La Médium

La médium

Después la médium había dicho que el pequeño estaba allí y que quería hablar con sus padres, él no entendía lo que estaba pasando, al parecer no era consiente de que su paso por este mundo había terminado, en ese momento se le entrecortó la voz y estuvo a punto de soltar lagrimas, pero continuó contándonos.

Todos los presentes se conmovieron con la escena, los padres del niño y su hermano mayor tuvieron la oportunidad de despedirse de él, luego la médium había intentado guiarlo hacía el otro mundo, la mamá de mi amiga describió que en ese momento vio algo que coincidía con lo que nosotras habíamos visto en el techo de la casa.

Después de ese suceso la médium les pidió a todos los presentes que esa noche y durante ocho noches más rezaran, así que nosotras lo hicimos también , durante nueve días en total antes de dormir rezamos y pedimos por el alma del pequeño. la médium

Autor: Luna

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