La Madrina Lola Historia de Terror

La Madrina Lola Historia de Terror

Esta es la historia de la madrina de mi abuelito La Madrina Lola Historia de Terror, se llamaba dolores conocida por todos como “la madrina Lola”. La señora era de avanzada edad y tenía mucho dinero, de hecho, seguido sacaba a asolear sus centenarios. Mi abuelita la apreciaba mucho, ya que la señora siempre la había apoyado cuando más lo necesitaba. Pasaron algunos años, y la señora de muy avanzada edad terminó en cama por una enfermedad que desconozco. Mis abuelitos vivían cerca de su casa, de hecho, ellos iban seguido a su casa para cuidarla y atenderla, hasta que con el paso de los días la señora fue empeorando que llegó el día en el que comenzó a despedirse de ellos, pues la señora sabía que no duraría más días con vida. La madrina Lola no tenía ningún otro pariente, solo mis abuelitos, así que les quería dejar sus centenarios, pero cuando estaba a punto de decirles donde ella los había enterrado, falleció. En el día de su entierro, las personas que llevaban cargando el ataúd para dirigirse al cementerio decían que la caja era muy pesada, tanto que se les cayó dando dos vueltas el ataúd con el cuerpo dentro. Desde ahí nos dimos cuenta de que la madrina Lola no se iba muy contenta, ya que no pudo dejarles sus centenarios a las personas que ella apreciaba. Aun así, mis abuelitos cuidaron de su casa, ellos dicen que en ocasiones cuando pasaban por ahí escuchaba quejidos, los mismos que ella hacía como cuando estaba con vida. En una ocasión, una de mis tías iba por agua hacia el pozo que estaba por la casa de la madrina Lola, ella cuenta que al regresar con el agua y mirar en su propiedad, vio a una mujer igualita a la madrina Lola, estaba sentada sobre una silla que tenía en el patio, y se cepillaba su larga cabellera, tenía sus centenarios extendidos en sus piernas. Mi tía aterrada de ver la mujer, huyó rápidamente hacia la casa, cuando llegó estaba pálida contándole desesperadamente a mi abuelita lo que había visto, pero mi abuelita, aunque sabía que en esa casa ocurrían cosas muy extrañas desde que la madrina Lola había fallecido, decidió no tomarle mucha importancia para no asustar más a mi tía. Una noche mientras cenaban, una de las hijas de mi abuela vio por la ventana que la casa de la madrina Lola se estaba incendiando, todos estaban asomados, comenzaron a correr por botes con agua y fueron directamente hacia su casa para apagar el fuego. Cuando llegaron todos estaban pasmados, no entendían por qué la casa se encontraba normal, no había ni un solo rastro de fuego. Todos regresaron nuevamente hacia la casa, asombrados y tratando de averiguar porque habían visto eso, pero no había ni una explicación lógica para eso, mi abuela prefirió no volver a pasar por ahí, advirtiéndoles a sus hijos que tampoco lo hicieran. Después de varios años, llegaron unas personas a vivir a la casa de la tía Lola, mi abuelita se presentó con los nuevos vecinos y parecían muy agradables. Todo parecía muy tranquilo en su casa hasta que una noche… Los vecinos comenzaron a oír como si azotaran la cerca, al principio pensaron que era el viento, hasta que de pronto escucharon unos quejidos dentro de la casa, al mismo tiempo se escucharon piedras golpeando muy fuerte en el techo, dicen que era tan fuerte como si quisieran derribar el techo. Estaban tan asustados que no quisieron salir del cuarto hasta que todo parara, pero de pronto comenzó a escucharse fuera de la casa como un animal rondando, arrastrando cadenas. En la madrugada cuando los ruidos y los golpes terminaron de escucharse, salieron corriendo de la casa y se dirigieron a la casa de mi abuela, ya que era la más cercana, le pidieron a mi abuela asilo por esa noche, ya que del miedo no querían estar un segundo más en esa casa. Al día siguiente le agradecieron a mi abuela por la posada, y se fueron a quedar en otro lugar, a los pocos días se mudaron de la casa, y después de eso la casa jamás volvió a hacer habitada. Hasta la fecha no se ha podido sacar aquello que tanto cuida “la madrina Lola”.
 
Autor: Anónimo
Derechos Reservados

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Historias de Terror