El Fantasma Del Salón De Eventos

El Fantasma Del Salón De Eventos

El Fantasma Del Salón De Eventos

Durante varios años trabajé organizando eventos en la empresa de un amigo, después de ahorrar un tiempo logré independizarme, y monté mi propio negocio, un pequeño bar en el que se realizan presentaciones en vivo, e incluso algunas veces, mi amigo me pide alquilados algunos de los equipos que tengo, para sus eventos.

Recuerdo una de estas veces en las que él me solicitó un equipo para una fiesta, fue algo de último momento, ya que se le habían dañado los que planeaba usar y el evento era al día siguiente, así que accedí a alquilarle el equipo y a llevarlo esa misma noche al salón en donde iban a hacer la fiesta.

Cuando me dio la dirección del lugar, enseguida supe en dónde era, de hecho, en ese mismo lugar había ido a trabajar, conocía al dueño y algunos de los trabajadores del sitio que eran clientes de mi negocio.

Para esa época ya había escuchado que en otras ciudades había salones de eventos que decían estar embrujados, pero muchas veces lo utilizaban como un método publicitario, sin embargo, la historia que voy a contarles fue algo que viví, y vi con mis propios ojos.

Le pedí a mi hijo que me acompañara, cuando llegamos al lugar nos encontramos con Pachito, uno de nuestros clientes que trabajaba ahí, el lugar era como un club con diferentes salones, un restaurante y un jardín con un parque, por esto tenían varios empleados. Pachito trabajaba en el restaurante, lo saludamos, me preguntó qué estaba haciendo ahí, así que le expliqué, también le pregunté por qué no había vuelto a nuestro bar desde hacía varias semanas, entonces me contó que estaba ahorrando porque la menor de sus hijas iba a cumplir quince años el mes siguiente, y él quería organizar la fiesta, así que quería cotizar conmigo para la música, entre otras cosas. Él sabía que yo había trabajado en este tipo de organizaciones y quería mi consejo, así que agarró su teléfono, y me enseñó las cosas que quería para la fiesta, incluso lo vimos enviarle algunos mensajes a su hija, pero ella no le contestaba. Fue una conversación normal, se veía muy entusiasmado, pues, aunque si mal no recuerdo tenía tres hijos, ella era la única mujer y como es costumbre en muchas familias, él quería que ese cumpleaños fuera especial. Estuvimos un buen rato hablando con Pachito, hasta nos ofreció unos dulces que dijo que eran típicos de su tierra, pero ni mi hijo ni yo teníamos ganas en ese momento. Después de un rato nos despedimos y entramos a dejar el equipo.
El fin de semana siguiente varios empleados del restaurante de ese club, fueron a mi bar, estuvieron ahí toda la noche, y cuando casi íbamos a cerrar, me acerqué a saludarlos, me di cuenta de que no estaba Pachito, así que les pregunté por él, y les conté que el otro día nos habíamos encontrado y me había contado sobre la fiesta que quería hacerle a su hija, en ese momento todos se miraron entre ellos, hubo un silencio de unos segundos, hasta que uno me preguntó hace cuanto tiempo exactamente había hablado con él. Sin entender por qué todos habían cambiado de actitud, le contesté que había sido el fin de semana anterior, entonces me dijeron que ya iban tres personas en esta semana que lo veían, y en seguida me contaron que Pachito había tenido un accidente hace casi un mes cuando iba para el trabajo, y había fallecido.
Sin embargo, en los últimos días muchas personas afirmaban que lo habían visto, e incluso los trabajadores del club decían que habían estado pasando cosas fuera de lo común en el restaurante, y en algunos de los salones de eventos. Me contaron que desde hace dos semanas era común que al llegar a la cocina encontraban varios de los utensilios tirados en el suelo, además los vigilantes de la noche aseguraban que cuando estaban en su turno, podían escuchar ruidos extraños, cómo si alguien estuviera caminando en el salón que quedaba en el segundo piso, otras veces escuchaban que corrían los muebles, y hace un par de días, una de las cámaras había captado lo que parecía ser una sombra en la entrada del restaurante, yo les pregunté si el dueño estaba enterado de todos los sucesos que me estaban contando, me dijeron que los vigilantes le habían contado, pero ninguno sabía si él planeaba hacer algo al respecto. No sé si fue por curiosidad o porque sinceramente quería ayudar, pero decidí llamar al dueño del lugar, que era un viejo amigo de mi padre, y por lo tanto, era muy cercano a mi familia, así que le dije que quería hablarle de algo que había visto en aquel lugar, además porque no podía dejar de repasar en mi mente el momento en el que me había encontrado con el fantasma de Pachito, intentaba recordar si había algo fuera de lo común en él, pero la verdad era que no.

Lo había visto como cualquier otro día, recordaba que me había ofrecido unos dulces, y no paraba de preguntarme qué habría pasado si los hubiera comido.

El caso es que unos días después me vi con el dueño del salón de eventos, y le conté que había visto a Pachito, no estaba seguro si él iba a creer en lo que le estaba contando, pero cómo me habían dicho, él ya estaba al tanto de la situación, incluso me confesó que él lo había visto también.

Hace menos de una semana, él estaba en su oficina, cuando alguien entró sin tocar, era Pachito, lo saludó, y le dijo que necesitaba pedirle algo. En ese momento él no sabía cómo reaccionar, estaba seguro de lo que estaba viendo, pero se paralizó y no pudo hablarle, entonces Pachito se disculpó y salió del lugar sin que su jefe pudiera decir nada. Después de ese suceso empezó a tomar con más seriedad las historias que sus empleados estaban contándole, incluso había tomado la decisión de llamar a un sacerdote, quién le confirmó que estaban ante la presencia de un alma que no había podido salir de este plano terrenal, le dijo que en algunas ocasiones las personas que fallecen repentinamente, no logran darse cuenta de lo que pasó, pueden pensar que aún están vivas, o en otros casos ocurre que dejan tareas sin concluir.

Hizo oraciones, y le prometió que rezaría por el alma de Pachito.

Estuvimos un largo rato hablando y recordándolo, hasta que llegamos a la conclusión de que si había una tarea inconclusa que había dejado en vida, podía ser la celebración de su hija. El amigo de mi papá, me confirmó que la fiesta iba a hacerse ese fin de semana, él había decidido asumir parte del gasto y me propuso que me encargara del sonido.

El día del evento podía notar, que todos los que sabían lo que estaba sucediendo, estaban ansiosos por saber si esa noche íbamos a presenciar algún evento paranormal, pero la verdad es que al principio todo transcurrió con mucha tranquilidad. Hasta que en un momento noté que algo estaba pasando en la cocina, vi que quienes estaban llevando la comida a las mesas susurraban algo, entonces le dije a mi hijo, que había ido conmigo, que se quedara con la música mientras yo iba a ver qué estaba pasando.

Me acerqué hasta la entrada de la cocina, y le pregunté a uno de los meseros, me contó que habían tenido un incidente con uno de los hornos, no sabían cómo, pero según los que estaban ahí, el vidrio se había reventado de la nada, era muy extraño, pues aunque no sé nada de hornos no creo que sea algo común que estas cosas sucedan. Regresé al salón donde todos estaban bailando y disfrutando de la celebración, después de un rato la mamá de la cumpleañera me pidió detener la música, pues era el momento del brindis.

Fue muy emotivo, pues la familia estaba feliz por la celebración, pero al mismo tiempo sentían tristeza porque Pachito no estuviera ahí, y justo antes de brindar, la viuda dijo que sentía que él estaba ahí con ellos esa noche.

Después todos brindaron, y en ese momento noté que tanto ella como la cumpleañera miraban hacia la entrada del salón, como si estuviera viendo algo.

Entonces observé con atención, no se veía con claridad porque ese espacio no estaba completamente iluminado, pero podría jurar que vi una sombra, como la silueta de alguien, no sé si fui el único en notar esto.

Después de la media noche, en un momento cuando todos estaban bailando, hubo un corte de energía, las luces y la música se apagaron, estuvimos a oscuras por un momento hasta que una joven gritó, era la quinceañera, las luces volvieron de repente, y todos se acercaron a ver qué había pasado, ella estaba sentada en una silla, parecía estar llorando y aseguraba que lo había visto, que su papá había estado ahí hace solo un instante, estaba segura de que era él.

Su mamá y sus hermanos la sacaron del salón y mientras tanto yo intenté poner la música lo más rápido que pude. Al final, la fiesta continuó y terminó cómo a las tres de la mañana, todos parecían contentos, aunque era evidente que muchos de los que estaban presentes hablaban sobre lo que habían visto esa noche.
Después de eso supe que el dueño del lugar le pidió al sacerdote que fuera en repetidas ocasiones a orar para que el espíritu de Pachito pudiera continuar su camino, incluso sus hijos y su esposa fueron en varias ocasiones, y después de un tiempo nadie volvió a decir que lo había visto. Sin embargo, dicen que algunas veces en las noches se siguen escuchando pisadas o ruidos de muebles que se mueven solos, lo que en realidad fue algo positivo para el negocio, pues la historia se hizo conocida en ese sector, así que muchas personas quieren organizar eventos ahí. Muchos afirman haber visto la sombra de un hombre en el jardín y el parque que hay en el lugar, pero esto ocurre cada vez con menor frecuencia.
 
Autor: Luna
Derechos Reservados

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