Dónde Estás Mamá

¿Dónde estás Mamá?
Contactando al Mictlán

Atento aviso
El protagonista de este relato aseguró tener pruebas de audios, sin embargo al momento de intentar recabar el audio este era inteligible y no se podía apreciar, prometió que cuando tuviera la información la compartiría, por el momento esta es su historia.
He tenido la oportunidad de hacer contacto con el más allá, desafortunadamente no tuve los resultados que esperaba pues me he llevado una serie de malas experiencias desde ese entonces. Platicarles esto no es algo que me agrade del todo, pero siento que debo hacerlo.
Actualmente tengo treinta y cinco años, vivo solo y que bueno que sigo estando solo, pues creo que nadie estaría soportando lo que yo estoy pasando en casa a causa de una obsesión que tuve por hacer contacto con alguien que perdí. Creo que lo mejor ante todo esto es platicarles como comenzaron las cosas…
Me pasó tan solo unos cuantos meses atrás en la casa de mis Padres, me encontraba de visita con ellos debido a que mi Madre no se había sentido muy bien en esos días y quería ayudarle a mi Padre con las tareas del hogar, precisamente cuando ya era casi media noche mis Padres tuvieron que salir de urgencia al Centro Médico, a mi Madre le había comenzado a dar una punzada muy fuerte en el pecho y su brazo se le había adormecido, no quise imaginarme lo peor por ello opté por quedarme en casa a esperarlos y que pasara este trago amargo como había pasado en ocasiones pasadas. Me senté sobre el sofá y encendí el televisor para dejar que pasara el tiempo y que solo era cuestión de que pasara el susto.
Habia momentos en los que escuchaba ruidos provenientes de la cochera que me hacían pensar que se trataba de ellos que ya regresaban de Urgencias, mas no era así. Ciertamente me encontraba nervioso y muy asustado que no lo soportaba, la televisión no era suficiente para distraerme y mucho menos el celular. Es una sensación horrible de desesperación por la que uno pasa cuando espera noticias de un ser querido y su bienestar, no quise sentir más eso así que cuando pasaron alrededor de unas dos horas me quedé dormido en el sillón de la sala. Cuando abrí los ojos la televisión había perdido la señal y como no era una televisión nueva se escuchaba el molesto zumbido cuando no agarra ningún canal, me levanté del sillón para apagar la televisión y vi a mi Madre sentada en el sofá de aun lado de donde yo estaba, ella me veía de manera muy atenta. Me dio tanto gusto verla, no me había dado cuenta que ya habían llegado y me daba mas gusto verla en buen estado, pero ella solo me sonreía y no me quitaba la mirada de encima, y en ese momento el timbre del teléfono resonó por lo que me apresuré a contestar. Se trataba de mi Padre que con voz quebradiza me decía que mi Madre había fallecido hace una hora, no lograba comunicarse conmigo por alguna razón y apenas el teléfono había agarrado señal. Le dije a mi Padre que eso era imposible pues yo acababa de ver a mi Madre justo en la sala y había hablado un poco con ella, me di la vuelta para verla, pero ella ya no estaba allí. La televisión volvió a agarrar señal sintonizando nuevamente un infomercial. Tardé en captar que mi padre me hablaba del otro lado del auricular a lo que terminé escuchando, “Cuando puedas vienes a ver a tu Madre”. Mi Padre tenia que estarme mintiendo, yo estaba muy seguro de haber visto a mi Madre a un lado mío, pero también me puse a pensar que quizás yo era el que se estaba volviendo loco, toda esta situación días atrás me había hecho sentir mucho estrés, emocionalmente me sentía devastado. Así que, sin más, decidí dirigirme al Centro Medico para confrontar a mi Padre y ver si era cierto lo que me había dicho. No tardé en llegar al Hospital, y a su vez, no tardé en darme cuenta de que el cuerpo sin vida de mi Madre se encontraba en la camilla. Con el tiempo comprendí que esto por lo que estaba pasando se llamaba negación, mi Padre me recibió con los brazos abiertos, mientras que también allí estaban las dos hermanas de mi Madre. Al ingresar al cuarto allí estaba ella sin vida, sin poder moverse, sin respirar, ese día una parte de mi alma se quebró y jamás volvería a quedar como antes. Mas aun, algo extraño me pasó cuando me recosté a llorar en su regazo, en mi cabeza sentía que alguien me acariciaba lentamente, levanté la mirada y esa sensación se había ido, pude casi jurar que se había tratado de una de mis tías, pero no había nadie más en la habitación, me habían dado un espacio a solas con mi madre para despedirme de ella. Y una brisa fría pasó justo a un lado mío y vi como las cortinas se levantaban por lo fuerte de este ventarrón y luego todo se tranquilizó. Con el tiempo me hice a la idea de que mi Madre se había acercado a mi para despedirse, ella sabía muy bien como odiaba los Hospitales por lo que fue directamente a verme en forma de espíritu. Mas aun si yo hubiera sabido que esa sería la ultima vez que la vería le hubiera dicho tantas cosas. Este sentimiento duro en mi mucho tiempo, no podía sacarme la culpa que sentía por no querer ir al Hospital y verla con vida por última vez, la visitaba dos o tres veces por semana donde la habíamos sepultado e intentaba expresarme y decirle lo que sentía, pero me costaba bastante trabajo que terminaba derrumbado por la tristeza. Y un día, mientras me dirigía hacia la tumba de mi Madre por segunda vez esa semana había una mujer parada a un lado de donde descansaba en paz. Era ya una anciana, no tan grande pero las canas ya le cubrían toda la cabeza, de estatura mediana, vestía una gabardina oscura que le cubría totalmente, pero particularmente lo que mas me llamó la atención se trataba de su mano derecha la cual mantenía levantada frente a ella formando una cruz con sus dedos pulgar e índice. Su mano a diferencia del color completo de la piel de esta mujer era blanca y muy pálida. Le saludé pues pensé que se trataba de una de las amigas de mi Madre, pero ella esperó en silencio hasta que yo dejara de rezar para después decirme… – Tengo un Mensaje de tu Madre, me pidió que le devolvieras a su hermana el relicario que tiene guardado en su caja musical – Me quedé pasmado por lo que me había dicho aquella mujer, jamás me imaginé que esa mujer me diría aquello así que inmediatamente le pregunté que como era posible que ella lo supiera, y me insistió con su respuesta…. Es un Mensaje de tu Madre. Después se retiró del cementerio. Yo corrí a casa a buscar el relicario que me había mencionado y precisamente allí estaba donde aquella mujer me había dicho. Lo abrí y había una foto de mi tía y su antigua pareja. Fui a entregarlo a mi Tía, no solo por cortesía, sino también para descubrir mas cosas sobre aquella extraña mujer. Mi Tía se puso muy contenta pues había creído que mi Madre no lo había podido recuperar, pues hace mucho se lo había prestado para empeñarlo y obtener dinero. Aproveché para preguntarle a mi Tía sobre aquella señora, y ella me comento que se trataba de una espiritista, se llamaba Chabela y que ella podía ayudarnos a comunicarnos con mi Madre, pero me recomendó que lo mejor era dejarla descansar Ciertamente mi tía no comprendía la desesperación que sentía por hablar con mi madre nuevamente, así que le pedí que me pasara su dirección. Al fin después de tanto rogarle me la otorgó, pero no sin antes darme una advertencia, Chabela tenia una peculiaridad diferente a las demás, y es que ella no soportaba tocar a los demás, no tanto por microbios o algo por el estilo, si no que podía percibir algo proveniente de los demás al tocarlos. Al llegar a la casa de Chabela le pedí que me ayudara pues quería hablar con mi Madre, aunque sea una ultima vez, ella me comentó que no era una buena idea pues mi madre estaba atravesando el proceso del Juicio y no era recomendable atraer a los espíritus durante este proceso, le pregunté que si ella sabía cuanto tiempo duraría este proceso a lo que me comentó que era un tiempo indefinido, pues todo dependía de los pecados que haya cometido la persona. en Paz. Su respuesta no me convenció del todo por lo que le pedí nuevamente que me ayudara, aun así, pero ella fue muy insistente en eso, se acercó a mi y con su mano pálida y en forma de cruz agarro mi brazo, tuvo una fuerte sacudida que hizo que me soltara. Me comentó que comprendía mis sentimientos pero que me sugería que tuviera paciencia, ella se encontraba bien pues antes de entrar a juicio la contacto a ella para cerrar ese ciclo del relicario. A decir verdad, yo no quería esperar tanto tiempo, tenia que hablar con mi Madre, así que busqué quien me pudiera ayudar, fue cuando encontré un anuncio donde ofrecían trabajos garantizados, limpias y contactos con el mas allá. Llamé para hacer una cita, y un hombre me contesto. Me comentó que necesitaría ciertos elementos para hablar con ellos, y en especial me pidió una televisión de las antiguas pues necesitaba de ese ruido para contactar con ellos. recordé que mi Padre tenía una televisión así, fui a su casa para pedírsela prestada comentándole que pronto se la devolvería. Al día siguiente y por la noche el brujo llegó a mi casa, me pidió que encendiera el televisor y lo mantuviera en un canal que no tuviera señal, después de varios rezos que hizo, encendió incienso, para después frotarse las manos con unos aceites extraños. Luego los pasó sobre la pantalla del televisor y como si fuera algo irreal, allí se reflejó el rostro de una persona. Ciertamente me emocioné al ver esto, voltee a ver al brujo y sus ojos se encontraban en blanco. Mire nuevamente al televisor y escuche a alguien hablar, sus palabras eran irreconocibles, pero con el paso de unos segundos se entendían más. Fue cuando el Brujo preguntó por mi Madre y la voz de ella se escucho al fondo, yo me sentía muy aliviado de volver a escucharla pero algo quito esa emoción de mí, claramente la escuche decir “NO ME BUSQUES”, y a la vez su rostro se dibujó en la pantalla del televisor, el brujo salió de trance y después fue pura señal perdida, el Brujo me comentó que mi Madre se encontraba en el proceso de juicio o lo que le llaman el Mictlán, no era nada conveniente contactarla y que era muy probable que estuviéramos abriendo un portal de allá hacia nuestro mundo. A decir verdad, esto no me importó del todo, le agradecí al Brujo y le pague todavía mas de lo que me comento, además terminé comprándole sus esencias e inciensos. Se me ha vuelto una obsesión tratar de contactar a mi Madre, no he tenido éxito aun, pero si he encontrado la manera de hablar con mas gente. Ciertamente esto si ha causado problemas en mi hogar y conmigo. Pues en mi casa se han comenzado a escuchar voces, a cerrar puertas por si solas e incluso se escucha que alguien camina por los pasillos. Esto lo dejaré de hacer cuando por fin contacte a mi Madre. Mas aun no se cuánto dure su juicio.

Autor: Mario Franco Corrales Lengua de Brujo

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