Clientes Misteriosos-Historia de Terror 2022

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Clientes Misteriosos-Historia de Terror 2022

Clientes misteriosos, historia de terror.
Cuando estudiaba la universidad, obtuve mi primer trabajo gracias a una amiga en una cafetería, la cual está en la ciudad en la que vivo, Los Mochis.
Cuando llegué por primera vez a la cafetería, me recibió una de las mujeres que estaría a cargo de mi capacitación, era una mujer muy agradable, así que rápido nos empezamos a tener confianza y a llevarnos superbién.

Al llegar la noche ella me empezó a contar sobre cosas que supuestamente a ellos les pasaban.
Me contó sobre una niña que se escuchaba ahí en el café, pero yo no quise creer, así que decidí no prestarle atención. pasaron los días, y no pasaba nada, y di por hecho que lo que me había contado solo lo había hecho para espantarme.

Un día por la tarde, salí temprano de mi universidad así que me fui al trabajo temprano,
cómo no había comido nada fui a comprar algo para comer para mi compañera y para mí, pues no había clientes.

Regresé de traer la comida y nos sentamos en una de las mesas de la cafetería.

Platicando se nos pasó el tiempo, hasta que llegaron dos clientes y uno de ellos nos pidió el baño, no puse atención si había entrado o no.
Cuando pensé que ya había salido, saqué mi uniforme de la mochila para irme a cambiar, cuando quise girar el pomo de la puerta, este no giraba, estaba con seguro.

Escuché que el señor que antes nos había pedido el baño me decía que estaba ocupado, que él no había podido entrar por qué alguien estaba dentro del baño.

Mi compañera y yo nos miramos impresionadas pues solo nos encontrábamos ella y yo en la cafetería.
Yo corregí a esta persona, y le dije que no podía haber nadie dentro del baño, le comenté que eso no podía ser posible por qué solo nos encontrábamos mi compañera y yo.

Él me volvía a repetir que estaba ocupado, y no solo eso, me confirmó que además al tocar la puerta, una niña le había contestado que estaba ocupado.

Nos quedamos sorprendidas, no sabíamos que decirle así que le pedí las llaves del baño a mi amiga para demostrarle al cliente que no había nadie.

Ella me las dio, y al abrir la puerta nos dimos cuenta de lo obvio, ahí dentro no había nadie, el cliente no lo podía creer, pensamos en no hacer más grande todo y no dijimos nada delante de él.

Minutos después salió de la cafetería.
ya que estábamos solas, nos quedamos platicando mi compañera y yo sobre lo que había sucedido, aún no lo podía creer, pero para ella era normal, pues ya estaban acostumbrados a lo que en ese lugar pasaba.

Ese día transcurrió normal, pasaron meses y no se volvió a hablar del tema, nadie comentaba nada, y al parecer eso ya había quedado en el pasado, lo que para mí era mejor, ya que yo no era para nada valiente para esas cosas.

Llegó el tan esperado día de brujas, 31 de octubre. había algo que me gustaba de ese trabajo, y era que jamás estaba sola, así que no podía sentir miedo, a las 8 de la noche siempre llegaba la jefa y me acompañaba hasta el cierre de turno, pero ese día fue diferente, eran ya pasadas las 8 y ella aún no llegaba.

Pero no me preocupaba pues aún había clientes, de repente se escuchó la puerta y la vi llegar, así que sentí alivio, un alivio que después iba a desaparecer.

Cuando llegó conmigo me dijo que ella tenía cosas que hacer y que me dejaría sola esa noche.

Pensé en no preocuparme tanto, pues aún no me quedaba sola, cuando se fue, puse algo de música para no aburrirme, y como soy una persona muy platicadora, me puse hablar con dos de las señoras que se encontraban consumiendo en el café.

Historia De Terror-Clientes Misteriosos

Me parecieron muy amigables, a mí me causaron confianza, ya que cuando mi jefa se fue, ellas me dijeron que la conocían, y de igual manera a su familia.

Me empezaron a decir los nombres de cada uno de los integrantes de su familia, y me comentaron que eran de la misma iglesia, así que no sospeché nada. después me hicieron muchas preguntas, y una de ellas fue si tenía novio, les comenté que aún no tenía, pero estaba saliendo con un muchacho el cual me gustaba mucho.

Después de responderle, ella quería saber si yo me quería casar con él, le dije que si.

Ella me miró a los ojos, y me dijo que yo no me iba a casar con él. yo me reí pensando que era una broma. cuando no vi que ella también se riera se borró mi sonrisa de mi cara, y me dijo que no era broma, que yo no me iba a poder casar con él.

Ignoré por completo a las señoras, y me puse a limpiar la cafetería. Al parecer no se iba a rendir, por qué me volvió a hablar, no quise ser grosera, así que le contesté, le pregunté que era lo que quería de manera amable, ella me pidió que no me espantara, pero que ella podía ver cosas y que alguien estaba detrás de mí. pensé en qué estaba mal, y que solo quería espantarme, me estaba comenzando a molestar.

Después de eso, ellas se retiraron y me quedé sola, puse música a todo volumen y seguí limpiando el lugar.

De repente algo se cayó, voltee y había sido una engrapadora, misma que yo había dejado muy alejada de la orilla del mostrador, no le puse atención, seguí en lo mío, cuando escuché la puerta del baño cerrarse, corrí a ver qué pasaba y la puerta estaba cerrada, ya no me estaba gustando así que me salí corriendo del lugar.

Al salir me encontré con uno de los guardias que cuidaba la plaza en donde se encontraba la cafetería, me preguntó si estaba bien, y yo muy nerviosa le respondí a como pude lo que estaba pasando.

Cuando volteamos a ver las luces de la cafetería, se prendían y se apagaban. el guardia y yo nos quedamos estáticos en el lugar, yo ya no quería entrar ahí, pero tenía que hacerlo, o mi jefa se enojaría conmigo.

Tomé valor para poder entrar, y le pedí al guardia que estuviera al pendiente. dejé las puertas abiertas y traté de terminar lo que ya había empezado.

De pronto comenzó a hacer un viento fuerte, y las luces se apagaron.

Una voz de una niña se comenzó a escuchar en la bocina de aquel lugar, diciéndome que jugara con ella.

Para eso yo ya me encontraba en el suelo llorando. escuché que alguien se acercaba, no quería voltear y ver quién era, pues el miedo me había invadido.

De pronto escuché la voz de mi jefa y corrí a abrazarla, ella me pidió que me sentara, me preparó un té, y se sentó a mi lado, me animó a que le contara lo que había pasado.
Empecé por decirle sobre las señoras, le dije que ellas me aseguraron que la conocían, ella lo negó, me explicó que ellas no podían conocerla pues todos los de su iglesia se conocían, y ella las habría saludado de ser así, le insistí y le dije que me habían dicho los nombres de cada uno de los integrantes de su familia, y fue ahí cuando se sorprendió.

Ella decía que no era posible, y ya se comenzaba a poner nerviosa, me pidió que no le contáramos nada de lo sucedido a los demás trabajadores del lugar para no crear rumores, y que ellos no se espantaran tampoco.

Yo le conté también sobre las luces que se habían apagado, pero ella no me creyó, y le pedí que viera las cámaras del lugar y que lo comprobara por ella misma.

Me hizo caso, y sacó su celular en donde podíamos ver los videos de ese día, y no podía creer lo que ella veía, no vio como las luces se apagaban, ella vio como las personas de las que le había hablado entraban al lugar, pero nunca se vio cuando salían, solo habían desaparecido de ahí.

Justo después de que aparecen la cámara había dejado de grabar, y no había más que ver, esa noche tuve pesadillas, ya no quería regresar a trabajar, pero tenía que hacerlo, pues necesitaba ese dinero.

Pasó el tiempo, y todo volvió a la normalidad, ya no suelo recordar lo sucedido.

Ya estoy con mi novio, tenemos un año juntos, nunca entenderé lo que sucedió aquella vez en esa cafetería.

Autor: Oliblish Montes

Derechos Reservados.

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