Los Extraviados De La Funeraria Historia de Terror

Los Extraviados De La Funeraria Historia de Terror

Hoy vengo a contarles algunas cosas sobre mi trabajo Los Extraviados De La Funeraria Historia de Terror, a lo que yo me dedico no es algo conocido. De hecho, por lo general solo quienes estamos involucrados sabemos de la existencia de tal puesto. La ocupación como tal no tiene un nombre, ya que en teoría no existe porque es demasiado ilegal. Claro está que no daré demasiados detalles sobre mi identidad ni mi trabajo. Digamos que trabajo con las funerarias, no para las funerarias, con las funerarias.

Para que mis palabras generen cierta confianza y comprueben que en realidad trabajo con quienes ofrecen servicios a las familias que han perdido un miembro les contaré algunas.

Comencemos por el principio. Cuando es reportada la muerte de una persona se envía por el cuerpo, se lleva a una morgue y es colocada en un congelador hasta que llegue su turno para que se le hagan estudios post-mortem. Un detalle no muy conocido es que a veces, si la persona es muy mayor o las causas de la muerte son obvias, se pueden omitir para pasar directo a la extracción de órganos y su evaluación.

Para las funerarias es muy importante que no quede evidencia del trabajo realizado. Así que tratan de ser lo menos invasivo posible. Mientras más natural se vea el cuerpo cuando lo vele la familia, mejor. Vamos, que hasta le lavan el cabello a los cuerpos.

Un detalle que quizá es obvio es que las pertenencias que se le entregan a la familia nunca están completas. Me explico. Si la persona en su pantalón traía dinero y caramelos, a la familia se le entregará la mitad de ese dinero y la mitad de esos caramelos. Las cosas no pueden desaparecer, pero tampoco es necesario que lleguen completas, ya que la familia no presta atención a esos detalles.

Otro detalle importante y que jamás es mencionado es que el pago por el embalsamado no es necesario cuando el cuerpo será cremado o cuando se velará por pocas horas. Fácilmente, un cadáver puede mantenerse congelado hasta que llegue el momento de su exposición, solo se le coloca un traje de plástico bajo la ropa y eso controla los olores. Pero claro que si a las familias se les da esta opción que es 70% porque dejaría de ser un buen negocio.
Podría dar más detalles de cómo las funerarias inflan los precios pero podría hacer enojar a mucha gente. Espero que lo que he dicho sea suficiente para que entiendan que sé de lo que estoy hablando.
En fin. Podría decirse que soy una clase de supervisor de todas las funerarias del país, claro está que no soy la única persona para este puesto. Visito una funeraria al día, trabajo los 7 días de la semana durante todo el año sin descanso, la paga es buena, y revisar una funeraria por lo general no me toma más de 4 horas así que en realidad no ocupo descansar porque casi siempre trabajo medio turno. Tengo 3 años en este negocio y nunca he visitado una funeraria dos veces.
Nunca sé cuál funeraria voy a visitar. Mi contratista, del que no diré nada, me envía boletos cada día, ya sea de avión o de autobús, también me informa sobre quién estará en mi equipo de trabajo en la funeraria que visitaré al día siguiente. Por lo general es una persona del clero, y siempre van acompañados de algún infante, que por lo que sé pertenecen a algún orfanato de la iglesia.

No tengo un horario para revisar las funerarias, la única especificación es que debe haber al menos 2 servicios. Esto es así porque parte de mi supervisión involucra asegurarme de que las personas que estén dentro de las instalaciones estén vivas. Se puede reconocer cuando alguno de los presentes no pertenece a este plano por detalles como que no hay manera de ver su rostro sin importar de qué ángulo se observe. No tiene sombra o la que tiene no se corresponde. No interactúa con nadie. Nunca se acerca al ataúd. No tienen reflejo. Y un muy largo etcétera….

En caso de que en efecto encuentre a un, vamos a llamarle extraviado, debo informar al clérigo para que entre y realice ciertas cosas que no puedo decir, pero lo hace con mucha discreción. Un detalle es que, ya sea sacerdote o monja, va con ropa de civil para no llamar la atención.
Luego que el clérigo termina de hacer lo que tiene que hacer yo vuelvo a entrar y por lo general el extraviado ya no está. Claro que hay ocasiones, el 1%, que ese extraviado es algo más, no tengo idea de qué, en este trabajo mientras menos sepa uno mejor. Cuando no es un extraviado común, que se hace evidente cuando no desaparece con el primer trabajo del clérigo, debemos esperar a que la funeraria cierre para hacer otro trabajo.

Cuando es el caso informo al encargado de las instalaciones, ya que el clérigo y el niño deben quedarse preparando todo para la noche. Yo, como solo debo asegurarme que el trabajo se haga bien, me voy a descansar o a pasear y vuelvo en la noche. Pero ahora con otro miembro del equipo. No tengo idea de cómo llamarle, pero llega con aparatos extraños que pueden detectar si la cosa esa sigue dentro.

Una vez ya no hay nadie dentro de la funeraria más que el personal se realiza el exorcismo. Yo siempre me quedo afuera, esperando, hay cosas que es mejor no ver. Insisto, mientras menos sepa uno mejor.

Luego de una hora, a veces dos, salen el clérigo y el niño, entonces el tipo de los aparatos y yo entramos a inspeccionar el lugar. En caso de no encontrar nada, que es así el 99% de las veces, se le informa al encargado y luego los miembros del equipo nos vamos cada quién por nuestro lado.

Pero se han dado ocasiones, 11 para ser exacto, en que el exorcismo no es suficiente para limpiar el lugar. Cuando se presenta esta situación hay 2 opciones.

La primera es que si la funeraria no tiene los recursos para pagar un servicio de nivel 3 o sí los tiene pero no quiere pagar porque considera, de forma equivocada, que esa presencia no genera ningún peligro pues simplemente nos vamos. Cuando por desgracia te toque asistir a una funeraria y detectes que hay una actividad extraña muy fuerte es porque no se realizó el servicio de nivel 3.

La segunda opción es que la funeraria pague el servicio, que por cierto, ronda los 500 mil pesos. En ese caso el clérigo llama a alguien que no tengo idea qué cargo tenga dentro de la iglesia pero llega acompañado de algunas personas encapuchadas. El clérigo se retira. Este tipo y los encapuchados entran con el niño. Claro que antes no debe haber absolutamente nadie dentro. En una hora o menos sale el hombre con sus encapuchados y llevan el cadáver del niño cargado. La funeraria queda como nueva.

La primera vez que me tocó presenciar como el niño que había entrado caminando estaba saliendo sin vida quedé muy impactado.

Se me generaron muchas interrogantes, ¿por qué el niño había muerto? ¿Por qué se estaban llevando el cuerpo en el vehículo de la iglesia en lugar de enviarlo a la morgue? ¿Cómo iban a explicar la muerte de ese niño?

La segunda vez que iba a ocurrir le pregunté al clérigo antes de que se fuera si el niño sabía lo que le iba a ocurrir cuando llegaran los encapuchados. Me respondió que no, lo que el niño sabía es lo que lo ocurriría si se negaba a cooperar. Entendí a qué se refería. Por todos es sabido lo que muchos sacerdotes hacen a menores.
Investigué un poco y fue que descubrí que los niños venían de orfanatos. No tenían que justificar su muerte porque era tan fácil como destruir los papeles del ingreso del niño al orfanato, y así era como el rastro del menor se perdía para siempre.
Antes de que alguien brinque para abogar a favor de la iglesia. Solo cuesta investigar un poco para descubrir que los orfanatos a cargo del clero acceden a que los niños sean utilizados para tráfico de órganos, trata de menores, trabajos forzados, y una asquerosa lista interminable de otras cosas, entre las que está la clase de servicios que ofrece mi empleador.
No sé cuanto tiempo voy a permanecer en este trabajo, eso va a depender de cuantos sacrificios de niños soporte contemplar. La persona que conozco con más tiempo en este trabajo lleva 43 años.

Yo supongo que personas con mi puesto o con algún puesto similar han existido desde que existen las funerarias, y supongo que seguirán existiendo hasta el final de los tiempos.

Quizá a alguien le parezca grotesco y desagradable la clase de servicios que ofrece mi empleador, yo soy el primero en estar en contra, por desgracia es un mal necesario. Parte de mi trabajo también es hacer seguimiento de las funerarias que optan por permitir que los entes se queden en sus instalaciones. Y en esas funerarias el personal nocturno comienza a morir….

 
Autor: Ramiro Contreras
Derechos Reservados

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