Cantando Con El Demonio-Historia De Terror 2022

historia de terror-cantando con el demonio (1)

Cantando Con El Demonio-Historia De Terror 2022

Cantando con el demonio, historia de terror… Mi hermano de pequeño siempre fue muy particular, una amiga de mi mamá quien acostumbraba a leerle las cartas y el futuro, le dijo que mi hermano había nacido para ser la llave.

Por un tiempo mi mamá estuvo muy sugestionada por aquella predicción, aún más porque la señora solía ser muy acertada, ella fue capaz de predecir el día y la hora del nacimiento de mi hermano, además estuvo un tiempo acompañándonos y de vez en cuando iba a ver a mi mamá y le llevaba regalos, incluso llegó a visitarnos cuando nos mudamos de ciudad, hasta que un día no volvimos a saber de ella.

Era una mujer muy extraña y su apariencia era muy seductora, además tenía una mirada que resultaba incómoda.

Jamás olvidaré la primera vez que mi hermano empezó a manifestar capacidades fuera de lo común, en ésa época él tenía más o menos seis años y yo diez, estábamos de vacaciones en el pueblito donde mi papá nació, es un pueblito costero sobre la orilla del mar pacifico, esa noche mientras mi tío cantaba canciones bohemias con su guitarra milenaria a la luz de una hoguera, mi hermano merodeaba por la playa, yo tarareaba de vez en cuando de manera torpe algunas notas y mis padres gritaban a todo pulmón canciones que años más tarde pude ubicar en el género de protesta.

Recuerdo a mi hermano parado mirando al cielo, quieto, iluminado tenuemente con la poca luz que daba la fogata, levantaba las manos en dirección a las estrellas como si estuviera recibiendo un regalo del cielo, me acerqué a él sin que se percatara que estaba observándolo y pude oír algunas frases que repetía entre dientes cómo si sus palabras se ahogaran en su boca, era un rezo, algo parecido a una oración.

Estaba tan concentrado en sus pensamientos que no notó que yo estaba a sus espaldas, era un lenguaje que yo nunca antes había oído y pude ver que estaba como en trance.

Años más tarde entendí que es una forma de éxtasis que algunos chamanes pueden llegar a tener en estados de alteración de conciencia, pero en ese momento ni lo sospechaba, de hecho al principio creí que estaba jugando y sin pensarlo lo agarré de las pantorrillas y lo sacudí, usando una voz gruesa dije: ¡Aquí llegó el Coco! Pues ese era un código que teníamos de pequeños, así nos hacíamos bromas.

Pero esta vez vi que no reaccionó y comenzó a hablar más fuerte, hasta que se desplomó sobre la arena, recuerdo que grité de espanto, fui corriendo donde mis papás y les dije que mi hermano se había desmallado, cuando llegamos a verlo tenía los ojos en blanco y parecía estar convulsionando.

Años más tarde mi hermano comenzó a tener un gusto por la música metal, la adoraba, pasaba horas y horas escuchando y reproduciendo con exactitud los punteos de guitarra de canciones de este género.

Dedicaba gran parte de su tiempo libre a la música, mi padre siempre dijo que era un talento escondido de la familia y la verdad era que la forma de tocar de mi hermano era alucinante, se transformaba en otro cuando estaba tocando, muchas veces lo hacía con los ojos cerrados y en ocasiones comenzaba a improvisar de una manera poco habitual.

Yo podía pasar horas viéndolo sin aburrirme, en el colegio consiguió amigos para conformar una banda, primero interpretaban covers, pero luego de un tiempo comenzaron a componer sus propias canciones.

Mi hermano buscaba sonidos más estridentes y más extraños y cómo no pudieron encontrar un vocalista él tomó la decisión de hacerlo, nunca tuvo una voz aguda como la que exige el género, de hecho su voz siempre fue muy gruesa a pesar de ser tan joven, incluso en el colegio siempre le jugaron bromas por esa razón, pero no se daba por vencido, hizo muchas adaptaciones y trabajó incansablemente hasta lograr un sonido gutural.

Su banda no duró mucho, él siempre decía que sus compañeros no tenían suficiente amor por la música y que él si lo tenía.

Cuando llegó a la universidad mi hermano cambió mucho durante los primeros años allí y pudo en poco tiempo consolidar una banda de música, por un momento llegué a pensar que se convertiría en una estrella y debo admitir que siempre tuve esa sensación, pero sus canciones eran cada vez más extrañas y oscuras, además le salía con naturalidad. Llegaron a hacer toques grandes y participaron en festivales de mediano y pequeño formato, fue una estrella en su género en la universidad, todo el mundo lo reconocía.

Luego de discutir varias veces con mis papás por hábitos que él fue ganado con su estilo de vida decidió rentar su primer departamento con lo que ganaba con los conciertos y presentaciones que hacía, el departamento lo convirtió en su refugio, era un lugar muy cerca de la universidad, un edificio que estaba por caerse, jamás olvidaré la cara de mi mamá el día que se enteró que él había decidido mudarse allí, además fue en ese lugar en donde empezó su verdadera trasformación.

Todo pasó muy rápido, después de tres meses en que mi hermano dejó la universidad, dijo que no necesitaba continuar estudiando para dedicarse a la música y la verdad no le iba mal, sien embargo después de un tiempo dejé de visitarlo porque cada vez que iba a verlo encontraba gente o cosas que para mí eran extrañas.

Por ejemplo hubo una tarde en que me dejó un momento sola mientras iba por algo a la tienda, así que empecé a ver algunos libros sobre su escritorio, leí los títulos hasta que encontré uno viejo con una tapa de cuero negro, lo abrí y descubrí que era un libro de magia negra, en él aparecían varios conjuros, historias de brujas y personas que habían realizado pactos con el infierno e instrucciones precisas de cómo realizar correctamente actos de sacrificio que incluso contenían ilustraciones, sentí un escalofrío y me fui del lugar antes de que él regresara.

No lo vi por al menos un mes después de eso hasta que ante su insistencia decidí asistir a un concierto al que me invitó, su banda había ingresado en un festival de mediano formato, el festival había alquilado una bodega enorme en la zona industrial de la ciudad, fui con un grupo de amigos, el lugar estaba a reventar y en un momento me sentí la hermana de un rockstar.

Vimos varias agrupaciones que nos parecieron estar bien, hasta que salió el grupo de mi hermano sobre la tarima, estaba transformado, se veía bastante delgado pero muy enérgico, su manera de abrir el show con su guitarra fue alucinante y la gente comenzó a saltar ya gritar cómo lo hacen en los grandes conciertos.

Pero cuando comencé a escuchar sus letras, noté que eran algo espeluznantes, sórdidas, su voz gruesa, gutural y potente poetizando actos demoniacos me dejaron impactada, lo más increible era ver la reacción de todos en el concierto, estaban completamente hipnotizados por la música, era inevitable no cantar los coros de las canciones, recuerdo sentir que se me bajaba la presión y comenzar a temblar de miedo, no fui la única, una amiga mía también me agarró y me dijo gritando que eso era de otro mundo, mis otros amigos estaban transformados, todos comenzaron a tener una reacción violenta, parecía una invocación de un rito demoniaco.

Historia de Terror-Cantando Con El Demonio

Hacía la mitad de su última canción, mi hermano agarró algo parecido a una rata, le cortó la cabeza y comenzó a bañarse en su sangre y a salpicar a los que estaban cerca de la tarima, para mi sorpresa en vez de convertirse en un acto repulsivo para el publico, todos parecían felices y el concierto se convirtió en un auténtico infierno, varias personas intentaron subir al escenario, pasaban unos encima de otros y tuvo que cancelarse el resto del show, las otras bandas no pudieron presentarse.

Cuando salí intenté encontrarme con mis amigos, pero no fue fácil, el lugar se había convertido en un campo de guerra, había gente golpeándose en la calle y personas tiradas en el suelo.

Me encontré con dos de mis amigas, parecía imposible salir de ese lugar pero como yo había acompañado a mí hermano a varios conciertos y conocía muy bien la logística de esos lugares, les dije que nos dirigiéramos al respaldo de la bodega, allí buscamos la zona de salida de artistas.

Entre un grupo de artistas que salían huyendo, pude ver a mi hermano en compañía de su baterista y de un grupo pequeño de personas, él sólo reía de manera descontrolada y de vez en cuando golpeaba fuertemente la espalda de su compañero de banda, me acerqué a saludarlo y noté que todavía estaba bañado en sangre.

Tenía una botella de vodka en su mano, me saludó y a la fuerza me hizo entrar en la vagoneta de uno de sus acompañantes, el auto estaba a reventar, todos compartían de la botella incluido el conductor y no dejaban de hacer bromas con lo ocurrido en el concierto, narraban a detalle la forma heroica en la que habían salido de aquel lugar, entonces noté que íbamos hacia el departamento de mi hermano.

Cuando llegamos todos estaban más calmados, entonces después de unos minutos vi que éramos más de veinte personas dentro del lugar, era cómo una continuación más tranquila del concierto.

El espacio estaba irreconocible, lleno de grafitis, pinturas a mano de representaciones del diablo y animales de todo tipo en las paredes, habían unas jaulas que olían horrible y albergaban a algunas ratas del tamaño de un perro pequeño.

Mi papá le había regalado a mi hermano una pecera grande cuando aún estaba en el colegio, él la había desocupado completamente y ahora estaba en medio de la sala conteniendo adentro un sin número de insectos, estaba aterrorizada, varias veces tuve ganas de salir huyendo, pero la necesidad de hablar con él e intentar entender qué estaba pasando no me dejaban irme.

Después de un rato cuando mis amigas se fueron y mi hermano había dejado de ser el centro de atención de la fiesta, se acercó y hablando incoherencias comenzó a explicarme un sueño, decía algo sobre un gran concierto, no como el de esa noche sino algo mucho más fuerte, un lugar donde las notas musicales y las letras de sus canciones hicieran que los cuerpos del público ardiera en llamas, en donde sólo se vieran los huesos, yo estaba sin palabras, de repente me arrastró hasta su habitación, era un lugar deprimente, lleno de extraños.

Me señaló señalarme una de las paredes, me dijo, mira allí está mi primera canción, cuando vi la pared me quedé estupefacta.

Era una imagen borrosa y muy expresionista de un niño con los brazos levantados al cielo, alrededor del niño lo que parecía ser sangre seca, estaba escrita la letra de una de las canciones que había oído durante el concierto, sobre la cabeza del niño había un círculo negro y una inscripción abajo que decía Luna Negra y dentro del circulo se veía una cara con unos cuernos de cabra.

Inmediatamente me acordé de la noche en la playa, el día que mi hermano pequeño se desplomó y comenzó a convulsionar, en ese momento él comenzó a gritarme en la cara la letra de la canción, parecía ebrio y lleno de ira, luego reía y seguía bebiendo, hasta que de un momento a otro comenzó a llorar, me abrazó y al oído comenzó a decirme que tenía un secreto pero que no podía contarle a nadie, puso su índice sobre mi boca y me dijo que él no escribía las canciones, que habían voces que le decían lo que debía escribir y que notas usar.

Él pensaba que ése era su destino, ser un instrumento, un puente, el elegido para alimentar a los espíritus y aunque a veces trataba de negarse ella lo obligaba, le pregunté de quién estaba hablando, pero no contestó, puso sus manos sobre la pared y comenzó a hacer garabatos con sus dedos, yo me acerqué y comencé a oír algo muy parecido a lo que había oído en la playa muchos años atrás.

Intenté hacerlo entrar en razón y le pedí que se fuera con migo esa noche a la casa de mis padres, pero continuó diciéndome incoherencias, aun así, decidí insistir, seguirle el juego para que me explicara quién era la persona que le obligaba a actuar de esa manera.

Entre sus palabras me dijo que desde pequeño ella sabía que él era la llave y por eso siempre lo visitaba, fue en ese momento cuando recordé a la amiga de mi mamá, cuando le pregunté a mi hermano si era ella, él dejó de hablar, por un momento solo asintió con la cabeza, luego apagó la música, empezó a gritar como loco y echó a todos los que estaban allí, en cuando salieron me observó, me dijo que lo mejor era que yo también me fuera, insistió en que todo iba a estar bien.

Me gustaría haber previsto lo que pasaría esa noche, pero confié en él y me fui, al día siguiente recibimos la llamada de la policía, mi hermano había acabado con su vida.

Tuvimos que hacer un funeral con el ataúd cerrado, él se había cortado el cuello y por algún motivo el proceso de descomposición de su cuerpo fue anormalmente rápido, también dejó tres notas, una para mi padre, otra para mi madre y la última para mí, decía que yo era la única que había descubierto la

verdad, la amiga de mi mamá no era una adivina cualquiera, venía de una antiguo linaje de brujas, decía ser descendiente directa del ángel caído, ella lo había estado buscando a él pues estaba segura de que él era una conexión entre dos mundos y la noche del concierto su misión había culminado.

Terminaba la carta diciendo que aunque me apreciaba, debía dejarme, pues era su momento de reunirse con su creador y prometía hacer todo lo posible para que en el futuro su familia también lo acompañara.


Autor: Luna

Derechos Reeservados.

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Historias de Terror