Son Almas, Historia De Terror 2023.

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Son Almas, Historia De Terror 2023.

Son Almas, Historia De Terror… Es común escuchar a las personas hablar del tarot, o de las personas que dedican su tiempo a comprobar que la vida está llena de gente con malas vibras, o asimismo de personas privilegiadas con buena suerte que alcanzan la plenitud a base de hechizos o algún tipo de pacto indescriptible, para que siempre les vaya bien. Aunque yo siempre he creído que no te dan nada a cambio de nada.

Era el año 2000 cuando mi familia y yo estábamos pasando por momentos difíciles, mismos que nos llevaron a la carencia económica, pero también al desgaste emocional, ese que te atrapa al punto de huir de aquellas vivencias actuales para perderte en otro mundo, o hasta quizá otra familia.

Mi padre era muy creyente de la iglesia, sin embargo, la desesperación que tenía me llevó a seguir el consejo de un buen amigo y recurrir a una vidente o bruja, como se les conoce normalmente; aquellas mujeres dedicadas a la realización de limpias y lecturas de cartas, que se han convertido en una gran controversia en la sociedad, pues muchas personas piensan que solo se dedican a engañar y sacarle el dinero a las personas.

Es por ello, que cuando le conté a Julián, un compañero de la oficina, todos mis males, me recomendó ir con una bruja, con la que él ya había ido, pues me dijo que lo había ayudado mucho a resolver su problema de pareja. ya estaba al borde del divorcio, y de la noche a la mañana todo se arregló y lo mejor de todo era que no le había cobrado nada.

La idea me pareció descabellada, pero me parecía el único camino, así que ese mismo día, tomé mi chaqueta y salí de la oficina camino a ver a la vidente. Quería arreglar mi vida y la de mi familia de una vez por todas, y si ese era el camino lo haría.

Caminé bastantes cuadras para llegar, era un barrio peligroso, ubicado a las afueras de la ciudad, por lo que me llevó algo de tiempo llegar, y el arrepentimiento se hizo presente, pero ya me encontraba allí.
¿Qué era lo peor que podía pasar?

Nunca había ido a un lugar así, y de hecho mi padre nos decía que una vez en contacto con eso, te condenabas de por vida, aunque el infierno lo estaba viviendo ya en la tierra.

Finalmente, llegué al lugar, toqué la puerta dos veces y salió una mujer, muy bella, por cierto, de cabello largo y no tantos años de más como la imaginaba, así que inmediatamente me invitó a pasar, me ofreció un vaso de agua el cual rechacé por los nervios, pues no podía confiar en una mujer que recién conocía y que se dedicaba a eso.


Comencé a contarle mis problemas, parte de mi vida y a pesar de no entrar en detalles importantes, ella ya sabía a grandes rasgos a lo que venía. hubo momentos en la conversación en que me interrumpía para terminar la oración, luego de eso me comentó que mis problemas habían surgido por la envidia, que se trataba no solo de una persona si no de varias, y que ella podría ayudarme, pero con tácticas un poco riesgosas, las cuales si no se hacían de manera correcta, podían causar daño.

Yo seguí escuchando atentamente lo que me decía, mientras miraba de reojo una estatua de pájaro disecado que estaba en su mesa de centro, pues sus ojos eran tan grandes que sentía que me veía fijamente.

Llegamos al grano, ella me dijo que tendría que sacrificar muchas cosas para eliminar aquellas malas vibras que estaban consumiendo a mi familia, pero el aspecto más importante, fue pedirme el cuerpo de un bebé, fuera conocido o desconocido. en ese momento yo temblé de miedo y de ansiedad, pues evidentemente no llevaría ni conseguiría el cuerpo de un bebé. por lo que intenté salir del lugar, e irme inmediatamente a mi casa.

Cuando intenté salir, sentí un fuerte golpe en la cabeza y después de eso no recuerdo nada, porque perdí la conciencia. y cuando desperté me encontraba en el mismo lugar. sentía el sudor bajar por mi piel.

Estaba amarrado de pies y manos, esa mujer se reía de mí, y me veía con unos ojos que no parecían humanos. Por un momento pensé que todo eso era producto de mi imaginación, pero con el paso de las horas, me di cuenta de que no, que todo era real, que había sido atrapado por aquella bruja, que ya no se veía bella como al principio. Envejecía cada vez más y sus ojos estaban inyectados de sangre.

Son Almas, Historia De Terror

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Le supliqué que me soltara, que realmente yo no tenía nada que ofrecerle, así que procedió a sentarse frente a mí. escuché como sus huesos rechinaban con cada movimiento, y cuando estuvo a unos centímetros apenas de mi rostro, me dijo que iría al punto. y que necesitaba que le entregara al bebé de Julián, quien me la había recomendado.

Gracias a su reconciliación, mi amigo y su esposa pudieron tener a Pablito, un niño de apenas 1 año, el cual era adorado y querido por todos al rededor, así que la táctica de esa mujer fue pedirle a mi amigo que me recomendara sus servicios, para llegar a base de engaños y así poder obtener al infante.

Desde luego me negué, pero sabía que no me dejaría ir tan fácil, que debía tener un haz bajo la manga, ya no quería estar ahí, así que decidí preguntarle de una vez por todas que era lo que me haría si yo no cedía a lo que pedía, a lo que me contestó que dañaría a mis padres, pues ya tenía toda la información sobre ellos. Me dio mucho miedo, y le dije que aceptaba entregarle al pequeño si no dañaba a mi familia.

Me dejó ir, y me dijo que no intentara engañarla ni burlarme de ella, porque si no me arrepentiría toda la vida.

Al llegar a casa, mis padres se encontraban preocupados por mí, pues en todo el día no pudieron localizarme, sin embargo, se alegraron de que ya estuviera ahí, y para no preocuparlos más, traté de actuar lo más natural posible, aunque estaba aterrada.

Me di un baño caliente y me fui a la cama para tratar de descansar, pero fue imposible, pues la imagen de esa mujer recorría mi mente todo el tiempo, sus palabras y su petición.

No quería hacer algo en contra del pequeño de mi amigo, pero tampoco quería exponer a mi familia a algún tipo de daño.
La noche fue muy larga, llena de pesadillas, parálisis del sueño y personas que ya habían fallecido, las cuales me hablaban y trataban de enviarme mensajes que no entendía.

¿A caso veo muertos porque yo seré uno de ellos pronto? ¿Qué será de mi familia sin mí? ¿Podría mi amigo recuperarse de la pérdida de Pablito si decido entregar su cuerpo?
Esas y más preguntas me hacía cada minuto, pero no hallaba las respuestas.

A la mañana siguiente al llegar a la oficina, le dije a mi compañero que lo invitaba a comer, pues tenía muchas cosas que contarle. yo no podía más con mi conciencia y eso que aún no hacía nada, pero también tenía que ser directo y sincero con él. pues este problema ya no solo implicaba a una familia, sino a dos, y a la vida de muchas personas.

Él escuchó atentamente cada una de mis palabras, pensativo, pero al mismo tiempo preocupado, pues él sabía que yo no le quitaría a su tesoro más preciado que era su hijo, pero también que no arriesgaría a mi familia y su bienestar.
Así que me propuso caminar por la ciudad y al final del recorrido me dijo que él hablaría con ella personalmente, ya que sabía que, si no le entregábamos lo que quería, estaríamos en grave peligro.

Ahí entendimos qué jamás debimos confiar en ella, pues esa gente siempre busca su bienestar personal antes que el tuyo, sin importar los sacrificios que debes hacer para conseguir lo que quieren.
Aún recuerdo que lo acompañé a la esquina de ese lugar, y me fui para terminar unos pendientes de la oficina, y lo dejé ahí sin saber más esa noche.

Al otro día llegué temprano al trabajo, para saber cuál fue el nuevo acuerdo que tenía con la bruja, vidente o lo que fuera, realmente ya no me importaba, lo único que deseaba saber era que debíamos hacer para deshacernos de esa pesadilla que apenas llevaba unos días, pero parecía que era una eternidad.

Busqué a mi amigo en su cubículo, pero no estaba, lo cual se me hizo muy raro, pues él nunca faltaba y menos en miércoles, ya que todo el registro se iba a revisión con su departamento, así que decidí esperar unos minutos, pero su ausencia reinó todo el día.

Cuando llegué a casa tomé el teléfono y le marqué.
Me contestó su esposa, me dijo que lo estaba esperando desde ayer y que no había podido dormir, ya llevaba más de 24 horas sin volver a su casa.

Traté de calmarla y le dije que yo había estado con él la noche anterior, pero que él se había ido a resolver unos asuntos en la oficina, que debía estar bien. Le ofrecí esperar un poco más a que llegara, y si no, saldría a buscarlo.

Su esposa se quedó un poco más tranquila con mis palabras, sin embargo, yo me fui más angustiado a buscarlo al lugar, pues era obvio que él seguía ahí con esa mujer, y lo peor de todo era que no sabía si se encontraba con vida o no.

Llegué a aquella casa, la cual veía cada noche en mis pesadillas.
Toqué la puerta fuertemente, pero nadie me abrió, esperé afuera por mucho tiempo, insistí, pero no obtuve respuesta, así que decidí llamar a la policía.

Llegaron un rato después, y primero crearon un reporte haciéndome preguntas variadas, y luego me pidieron atentamente que me retirara del lugar.

No lo encontraron ahí, ni a él ni a la bruja.

Y desde ese entonces jamás volví a ver a Julián, desapareció, como si la tierra se lo hubiera tragado, sin embargo, con el paso del tiempo aún tengo la esperanza de que un día regrese, pero al investigar a fondo sobre este tema me di cuenta de que quizá él nunca volverá, lo cual me hace sentir culpable de tomar esa maldita decisión.

Su esposa sigue buscándolo, su hijo cada vez crece más, y yo al mismo tiempo trato de pensar como pude haberlo dejado solo con esa mujer, aquella noche fría y despiadada. La culpa corroe mi cuerpo cada noche.

Esta no es la única historia, pues existen miles donde la deuda de tener una vida digna se convierte en ser pagada con tu propia alma…

Autor: Desconosido.

Derechos Reservados.

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