Salió Del Oceano Historia de Terror

Salió Del Oceano Historia de Terror

Esta es una de las pocas ocasiones que voy a contar algo sobre mi trabajo en plataforma, me refiero a las petroleras, mi amigo dice que hay muchas personas a las que podría resultarle interesante mi experiencia Salió Del Oceano Historia de Terror.

Debo aclarar que ya no trabajo en eso, lo dejé hace como 4 años.

El trabajo en las plataformas no es algo de lo que se hable mucho en las redes sociales ni en los bares. Carece de cualquier tipo de glamour y en general es bastante complicado.

Uno siempre tiene que andar bien pilas porque arriba de la plataforma, a mitad del océano existen mil maneras de morir.
Debido a lo delicado del trabajo, quienes trabajamos en plataforma tenemos bastantes prohibiciones, pero con el paso del tiempo uno va aprendiendo mañas, se supone que no podemos meter celulares ni cigarros, y en más de una ocasión he subido ambas cosas.
El día de abordaje siempre es lo mismo, hay que llegar al muelle, subirse a la lancha, estar dentro de esa cosa por unas 6 u 8 horas más o menos, al menos así era cuando yo estaba dentro.
Hasta ese momento todo está bien, lo bueno llega cuando hay que subirse a una especie de dona, un tipo flotador redondo con cuerdas, ahí uno se trepa y luego una grúa sube esa cosa hasta la plataforma. En todos los años que estuve ahí me tocó ver como a 9 gentes que terminaron cayendo desde lo alto por culpa del inútil que maneja la grúa, más de uno no sobrevivió a la caída.
Aquella noche fue extraña, había algo raro, recuerdo que yo salí a tomar un poco de aire, y mientras observaba esas pipas gigantes que escupen fuego tuve una rara sensación, no cómo, pero presentía que algo estaba mal.
Por la mañana, mientras caminaba a mi puesto de trabajo pude notar algunas cosas fuera de lugar, algunos tubos metálicos, de la estructura, estaban rotos. Aquella plataforma ya era vieja, no es tan difícil que se rompan cuando uno anda ahí haciendo cosas, pero se habían roto durante la noche, cuando en esa zona no se había quedado nadie a trabajar, tampoco había hecho mucho viento, además en uno de los tubos rotos alcancé a percibir un poco de sangre.
La jornada transcurrió igual que cualquier otro día, es decir, totalmente aburrido de inicio a fin. Además, un mugroso trabajador de PEMEX me la hizo de tos y pues me faltó poco para ponerle hasta para llevar.
Lo único bueno fue que un amigo se arregló con un tipo de los de arriba y consiguió que le llevaran en lancha algunas mujeres para subirlas a la plataforma y armar un pequeño convivió.

Este mismo amigo es el que nos conseguía droga acá arriba, conocía casi a todos, tanto a los de compañía como a los de PEMEX, nunca tuvo problemas con nadie, pero causó mucho impacto cuando al día siguiente ya no estaba.

Desapareció, como si el agua se lo hubiera tragado, los que compartían camarote con él dijeron que nunca llegó a dormir, los que estábamos en la fiesta no nos dimos cuenta a qué hora se fue, no estuvo con ninguna de las invitadas, literalmente se esfumó sin que nadie viera nada de nada.
No era la primera vez que desaparecía alguien, aquel año antes de él habían desaparecido, nada más en esa plataforma, otros 2. En esas anteriores ocasiones simplemente se había dado por sentado que se habían caído de la plataforma y se afirmaba que habían muerto ahogados.

La desaparición de este amigo fue diferente, pues hasta los de PEMEX se mostraron preocupados, el incidente generó tanto ruido que al día siguiente llegó la marina en helicópteros.

Las cosas se pusieron todavía más extrañas y tensas cuando durante la madrugada se escucharon dos disparos y luego hubo una explosión.
Todos salimos corriendo, observando las torres que escupen fuego para ver hacia dónde soplaba el viento y nosotros ir en dirección contraria. Por fortuna no pasó a mayores, la situación fue controlada rápidamente por los marinos, no hubo demasiados daños y ningún herido pues el fuego fue apagado antes de que se extendiera.
Algunos tuvieron que quedarse para iniciar las reparaciones, los marinos ayudaron en lo que pudieron. Yo si pude irme a acostar, pero la verdad no pude pegar las pestañas pues me quedé muy nervioso.
Al día siguiente se comenzaron a correr rumores entre todos los trabajadores, cada rumor más extraño que el anterior. A mí me dijeron que el motivo por el cual los marinos habían llegado a la plataforma era porque, aparte de nuestro amigo, ya se habían desaparecido otros 8 trabajadores de plataformas cercanas, solo en 3 días.

También me dijeron que la explosión había sido provocada porque uno de los marinos intentó matar a una extraña criatura que se había trepado a la plataforma.

Los marinos tomaron el control de la plataforma, cancelaron cambios de turno y suspendieron la llegada de la comida, nunca nos lo dijeron, pero nos quedó claro que mientras ellos estuvieran ahí nadie iba a entrar ni a salir de la plataforma.
Pasaron los días, nos interrogaron a todos, cuando terminaban de hacernos preguntas nos dejaban en claro que nosotros no debíamos decir nada sobre su presencia en la plataforma.
Luego de 5 días la comida dejó de variar y nos servían lo mismo las 4 veces que íbamos al comedor, estábamos molestos, por suerte los de PEMEX aceptaron compartirnos de sus cocas, eso nos puso de mejor humor a todos.

Todos nos fuimos a los camarotes sin tanta amargura esa noche, pero a la una de la mañana comenzaron las cosas raras.

En mi camarote, cuatro nos estábamos jugando dominó, de pronto nos llegó una pestilencia muy fuerte, como a pescado muy podrido. Hasta los 8 que estaban dormidos se despertaron y se quejaron.
Estábamos debatiendo sobre ese olor cuando escuchamos un sonido muy alarmante, era como el llanto de una mujer, pero con un eco muy retorcido, tanto que el sonido se asemejaba al que hacen las ballenas.
No era posible, se escuchaba prácticamente en el pasillo detrás de la puerta, y por lógica era absolutamente inverosímil considerar que una ballena se había trepado a la plataforma.
Yo me estaba comenzando a poner muy nervioso, pues por debajo de la puerta comenzó a entrar agua, entonces pensamos que la plataforma se estaba hundiendo, eso podría explicar el olor a pescado y el sonido de la ballena, yo me asomé por una ventanilla y pude comprobar que no nos estábamos hundiendo.
Luego algo golpeo la puerta, era algo pesado, pero no parecía ser demasiado duro pues el golpe sonó hueco. Hubo otro golpe y escuchamos de nuevo ese extraño llanto.
Había algo que estaba intentando entrar, todos estábamos con los ojos muy abiertos, simplemente esperando que esa cosa entrara.
Entonces escuchamos que una puerta se abrió, alguien había salido para averiguar qué estaba pasando en el pasillo, lo siguiente que escuchamos fue como gritaron dos compañeros, luego la puerta se cerró, sé que dejaron a uno afuera pues comenzó a golpear la puerta mientras suplicaba que lo dejaran entrar.
Lo que sea que estaba ahí afuera gritó, ya no parecían llantos, más bien parecían como eructos, algo muy raro. Entonces escuchamos que el compañero que se había quedado afuera corrió, luego algo se arrastró a gran velocidad, era la cosa esa, estaba siguiendo al compañero.
Cuando estuve seguro de que el pasillo estaba despejado abrí, solo para encontrarme con que todas las puertas estaban abiertas y había gente asomándose, todos con caras de pánico, nos miramos entre nosotros sin saber qué hacer, escuchamos gritos, disparos y otros sonidos raros, entonces algunos salimos corriendo para ver sí podíamos hacer algo.
Había un caos en toda la plataforma, había marinos corriendo apuntando a todos lados, gente escondiéndose y con una cara como si hubieran visto al mismo diablo, había un camino de agua y algunos rastros de sangre.
Entonces lo vi, era una criatura completamente blanca, sin pelo, sin piernas, tenía brazos fuertes, claramente eran brazos de humano, su cara era como la de una persona, solo que no tenía nariz y sus ojos eran dos o tres veces más grandes de lo normal, y eran totalmente negros.

Los marinos lo tenían acorralado, ya habían logrado herirle, luego acabaron con esa cosa de un tiro en la cabeza.

Todo lo que ocurrió esa noche es bastante confuso, y es muy complicado intentar darle una explicación.

Por la mañana los marinos se fueron, llevaban dos cadáveres, ambos de personas, no vi que se llevaran a la criatura, pero solo nos faltaba un compañero, el que había salido corriendo de los camarotes mientras esa cosa lo perseguía. Entonces comprendí que el otro cuerpo que llevaban era el de la criatura, pero ya había vuelto a ser un humano, es decir, que se trataba de un Nahual.
Un Nahual que de alguna forma logró llegar hasta nuestra plataforma en medio del océano, un Nahual que ya se había cobrado la vida de varias personas de diferentes plataformas, o quizá los responsables de las desapariciones en las plataformas era una manada de Nahuales que salieron del agua.
 
Autor: Ramiro Contreras
Derechos Reservados

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