El Cumpleaños Historia De Terror 2024

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El Cumpleaños Historia De Terror 2024

El Cumpleaños, Historia De Terror… Cuando tenía 5 años mi hermana nació, fue un 29 de febrero, no voy a mentir, yo no quería una hermana, tampoco un hermano, estaba perfectamente a gusto con mi vida de hijo único, supongo que en parte era porque mis primos que ya tenían hermanos, me habían dicho lo horrible que era el tener que aguantar sus rabietas y ser desplazado a un segundo plano, solo porque el bebé requería de más cuidado y atención, y no conforme con eso, me dijeron que cuando creciera sería aún peor, pues yo sería el encargado de cuidarla y enseñarle cosas, sin duda no era algo que yo quisiera hacer.

Recuerdo que gracias a todas esas cosas, me reusé a verla por varios días, cuando mi papá me obligaba a entrar a su cuarto para saludarla, yo me quedaba en el marco de la puerta y si intentaba cargarme a la cuna, cerraba mis ojos con fuerza para así no tener que verla.

Sin embargo, luego de un periodo de tiempo de varios días, yo mismo decidí asomarme a la cuna, solamente quería ver por qué todos estaban tan fascinados con la nueva bebé, recuerdo que al apenas verla dormir tan pacíficamente, la vi como la bebé más perfecta del universo y me dije a mi mismo que tener una hermana no estaba tan mal.

Resultó ser una muy buena bebé y hermana, prácticamente dormía de corrido toda la noche y rara vez lloraba durante el día, mi abuelo solía decir que mi hermana era un alma que había nacido tantas veces, que ya sabía perfectamente como comportarse.

A medida que crecía, nos dábamos cuenta de que era muy lista, siempre estaba muy por arriba de todos los bebés y muchas veces, incluso recuerdo sentir que ella nada más tenía uno o dos años menos que yo, casi siempre estábamos juntos y nos llevábamos muy bien.

Me parece que el primer evento extraño, sucedió en el cumpleaños número 4 de mi hermana, debido a que el 29 de febrero ocurría cada cuatro años, se lo teníamos que celebrar el 28, por lo que ahora que si había un 29, mis padres querían hacer algo grande, en aquel entonces yo ya había cumplido los 9 años, por lo que puedo recordar a la perfección ese día.

Íbamos a tener una fiesta a las tres, por lo que estábamos jugando a las escondidas mientras mi mamá y papá hacían los preparativos, era mi turno, terminé de contar y comencé a buscarla, ella también era muy buena escondiéndose, aprovechaba su baja estatura para meterse en los lugares más originales e inesperados de la casa, por lo que para lograr encontrarla debía buscar muy detenidamente en cada habitación.

Recuerdo que la estaba buscando entre el bote de la ropa sucia, cuando de repente escuché un ligero crujido detrás de mí, el cual parecía provenir del armario, sonreí triunfal para mí mismo, pues nunca había logrado encontrarla tan rápido, así que me dirigí sigilosamente al armario y lo abrí de par en par, gritando al mismo tiempo un triunfal “te encontré”.

Me sorprendí mucho al ver a mi hermana subida en la estantería más alta del armario, no importaba lo lista que fuera, mamá nos lo había prohibido y para asegurarse, había recogido todo lo que pudiéramos usar para subir hasta ahí.

Pero además de eso estaba un poco diferente, no sabía decir que era, pues cada cosa que veía era idéntica a mi hermana, pero no sé, algo en mí no dejaba de decirme que mi hermana se veía diferente, decidí dejarlo pasar y le dije que si mamá la veía ahí, los dos estaríamos en grandes problemas, y como no lograba encontrar lo que había utilizado para subirse le dije que intentara bajar y yo trataría de cargarla para que no se fuera a hacer daño.

Otra cosa rara en ella era que, mi hermana solía hablar y reír mucho y en el tiempo que yo le había hablado, ella no había dicho una sola palabra, aun así me obedeció y comenzó a bajar, primero dándome sus pies para que los sujetara, así lo hice, pero casi de inmediato que agarré sus pies, ella me pateó en la boca, no fue un golpe leve, fue uno muy fuerte y no conforme con eso, me pateó una segunda vez, y en esta, logró abrirme el labio. En ese momento la solté y ella quedó colgando del estante, aunque casi enseguida se soltó, cayendo de rodillas sobre el piso de mármol.

Para este punto yo estaba llorando y diciéndole por qué me había hecho eso, pero sin contestarme nada, se levantó y comenzó a correr escaleras abajo, yo la empecé a perseguir en busca de una explicación, ella estaba corriendo mucho más rápido de lo que normalmente lo hacía, finalmente logró salir de la casa al patio y para mi asombro, brincó de un solo salto nuestra cerca y se fue. Yo me quedé llorando en el marco de la puerta, así que papá fue a ver qué era lo que me había pasado.

Yo le dije lo que mi hermana me había hecho y aunque escuchó atentamente mi historia, cuando terminé de contarle, me dijo que eso no era cierto, cuando le insistí, él me dijo que no podía ser cierto, pues mi hermana estaba escondida debajo de todos los globos que habían inflado para la fiesta, en ese momento mi hermana se levantó entre la montaña de globos y le dijo a papá que no era justo, que yo tenía que encontrarla por mi cuenta, aunque casi enseguida me vio el labio y me preguntó qué era lo que me había pasado.

Por más que traté de decirles que todo lo que les estaba diciendo era de verdad, ninguno me creyó e incluso papá habló conmigo para decirme que yo ya había tenido una fiesta de cumpleaños con todos mis amigos y que ahora le tocaba a mi hermana y que no me tenía porque poner celoso de eso, y no debía de tratar de hacer que castigaran a mi hermana para así arruinar su fiesta, yo les dije que no era por eso, pero como sabía que no me iban a creer decidí dejar el tema por la paz.

Desde ese día, yo siempre trataba de asegurarme siempre de que mi hermana, fuera mi hermana, le hacía preguntas que solo nosotros dos podríamos saber, al principio se negaba a responderlas, pero después de repetirle muchas veces porque lo estaba haciendo, decidió seguirme la corriente, aunque se notaba que no creía en mi historia, en algún punto de los siguientes años, yo mismo empecé a dudar de mi historia, esa cosa no apareció de nuevo o al menos nunca la vi, y eso hacía que a veces sintiera que lo había imaginado todo.

En el cumpleaños número 8 de mi hermana, su fiesta sería una comida tranquila con únicamente los amigos más cercanos de mi hermana y algunos familiares, entre ellos mis abuelos, quienes al apenas llegar comenzaron a decirnos lo grandes que estábamos y a darnos regalos, mi hermana obtuvo los mejores, pero para que no me sintiera excluido, me dieron algunos, pues no habían podido estar en mi cumpleaños.

Mi mamá había salido por un momento para comprar refrescos y otras cosas de último momento para la fiesta, escuchamos cuando el portón de la entrada se abrió y el carro entró, por lo que supusimos que era ella.

Ambos seguíamos demasiado concentrados en nuestros respectivos regalos como para ponerle atención a algo como eso, pero un fuerte grito de mi madre alertó a todos en la casa, mientras mi abuelo iba a ver qué ocurría, recuerdo a mi abuela mirar por la ventana del patio de enfrente y decir “Creo que tus amigos ya están llegando”. Mi mamá entró a la casa pocos minutos después, los dedos de la mano derecha le estaban sangrando, pero eso no fue lo más extraño, lo extraño fue cuando mi abuelo, un poco preocupado le dijo a mi mamá “¿Ves? Los dos estuvieron aquí todo el tiempo, no pudo ser ella”.

Aunque mi mamá no nos dijo nada, tuvo que ir al doctor en dónde le enyesaron dos dedos, y a uno le tuvieron que poner dos puntos, pues era una herida profunda, estuvo muy cayada el resto del día, para contar está historia, fui a preguntarle que era lo que había visto ese día y me dijo que cuando bajó del coche, vio a mi hermana, la cual la veía sonriendo, mi mamá la saludó y comenzó a bajar las cosas del coche, y como mi hermana no se iba, le preguntó si quería ayudar, dice que algo raro, es que mi hermana o lo que sea que fuera esa cosa, nunca le respondió solo se acercó al coche.

Mi mamá dice que fue como si hubiese esperado el momento exacto para sorrajar la puerta del carro en sus manos, dice que sonrió maliciosamente y escapó para el patio de enfrente, mi abuela la había visto, y por eso pensó que los niños ya estaban comenzando a llegar, mi mamá también me dijo que cuando la vio ahí parada, sintió como si algo no estuviera bien, pero no lograba identificar que es lo que era.

Cuando mi hermana cumplió 12 años, decidió que quería una pijamada en la casa con cuatro de sus mejores amigas y mis padres accedieron sin ningún tipo de problema, como dije antes, mi hermana era muy bien portada y madura, así que no creían que nada malo fuera a pasar, ese día yo no estuve en casa, me fui a quedar a dormir con un amigo, quería que sus amigas pudieran usar mi cama si es que así lo querían, por lo que les dejé el camino libre.

Pero cuando volví al día siguiente, me enteré de algo bastante escabroso que pasó en la noche. Al parecer la pijamada iba de lo más normal, todas se estaban divirtiendo, y cuando llegó la hora de dormir, dos de las amigas de mi hermana tomaron mi cama, y se durmieron, sin embargo, en algún punto de la noche ambas se despertaron, pues según ellas, sentían que alguien las estaba observando, rápidamente se dieron cuenta de que era mi hermana, la cual estaba parada en el marco de la puerta de mi cuarto, sin prender la luz.

Ambas le preguntaron qué era lo que estaba haciendo, pues se veía muy aterradora parada ahí mientras la miraban fijamente. Pero en lugar de contestarles, les hizo una seña para que las siguieran, sin entender que era lo que la que creían que era su amiga quería, la siguieron hasta llegar a la escalera, y les hizo otra seña para que bajaran primero, ambas lo hicieron, pero dicen que en el momento en el que las dos pusieron un pie en la escalera, ella las empujó, con tanta fuerza que ambas rodaron escaleras abajo, una de ellas se rompió un brazo y la otra se mordió tan fuerte la lengua que un pedazo le quedó colgando.

Los gritos de las niñas despertaron a mis padres, quienes corrieron a socorrerlas, ambas estuvieron de acuerdo en que cuando estuvieron en el suelo, la que suponían que era mi hermana bajó y pisó el brazo fracturado de una de ellas, antes de salir corriendo por la puerta principal de la casa, sin embargo, por los gritos las otras chicas incluyendo mi hermana se habían despertado y salieron de su cuarto para ver qué era lo que estaba pasando.

Las amigas que se habían quedado a dormir con ella, la defendieron, pero como estaban dormidas, no pudieron decir a ciencia cierta si mi hermana no se había levantado en algún momento de la noche, y aunque las mismas chicas a las que había agredido, dijeron que sería imposible que hubiese salido de la casa y en segundos hubiese vuelto al cuarto sin ser vista por nadie.

Esa situación hizo que casi todas esas chicas dejaran de hablarle y le dijeron a otros en la escuela, por lo que pasó el resto de su etapa de secundaria siendo una excluida total y también siendo conocida como la chica creepy que atrae personas a su casa para intentar asesinarlas.

Y aunque esto afectó un poco a mi hermana, nunca dejó que esto la derrotara, siempre trató de dar su mejor cara al mundo, después de todo, ella nunca había visto a esta misteriosa chica de la que todos hablaban. De nuevo en su cumpleaños número 16 volvió a aparecer, y me parece que fue ahí cuando nos dimos cuenta de que esa cosa empeoraba sus ataques año con año. Pues en aquella fiesta de cumpleaños número 16, la víctima fue mi papá.

Para la celebración, mi hermana había decidido que quería una fiesta medianamente grande, como se había reusado a celebrar sus 15 años con una gran fiesta, ella misma se había arrepentido y quería compensarlo con su fiesta de 16 años, por lo que mis padres rentaron un gran salón con piscina, la fiesta vaya que prometía ser muy divertida, recuerdo que eran como las ocho de la noche, cuando mi papá decidió que era hora de partir el pastel, así que fue por él a la cocina que estaba en la parte de atrás, todos nos estábamos divirtiendo demasiado como para sospechar cualquier cosa.

Mi papá cuenta que jaló el pastel que estaba en el carrito transportador y estaba a punto de salir cuando se dio cuenta de que no llevaba cuchillo para cortarlo, por lo que se dio media vuelta y ahí estaba mi hermana, sosteniendo un cuchillo, eso se le hizo un poco extraño a mi papá, pues no la había visto entrar, pero decidió no darle mayor importancia y se limitó a decirle que tuviera cuidado con el cuchillo, pues estaba grande y se podía cortar, después de decirle eso, mi papá le dio la espalda a la que creyó que era su hija y dio un par de pasos empujando el carrito con el pastel.

El Cumpleaños Historia De Terror

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Cuando de repente, sintió una inesperada apuñalada por la parte de atrás y casi enseguida, otra, mi papá dice que no conforme con eso, esa cosa lo empujó con mucha fuerza a un costado para poder salir corriendo de la escena. Hasta el día de hoy no sé de dónde mi papá sacó la fuerza suficiente como para poder ponerse de pie y salir de aquella cocina para pedir ayuda, yo fui quien lo vio primero, arrastraba los pies y se tambaleaba, cuando me acerqué a preguntarle si estaba bien, él cayó de rodillas y ahí vi cuanta sangre estaba perdiendo.

Yo grité muy fuerte por ayuda, y todos los invitados empezaron a entrar en pánico, mi papá fue llevado a emergencias casi enseguida y estuvo hospitalizado cerca de dos semanas, y los doctores no nos daban un buen pronóstico, yo estaba de testigo que mi hermana, la de verdad, no pudo haber sido, ella estuvo en la piscina todo el tiempo, yo la vi, y todas sus amigas podían confirmarlo, aunque a decir verdad papá no necesitaba ninguna prueba, él siempre dijo que quien lo atacó tenía forma de su hija, pero de ninguna manera podía ser ella.

Mi hermana no pudo pasar su cumpleaños número 20 con nosotros, estaba muy ocupada con la universidad, por lo que sabíamos que tendríamos que celebrarlo después, sin embargo, sus nuevas amistades de la universidad, no lo creyeron de esa manera, ellas querían hacerle  aunque sea algo pequeño, por lo cual le compraron algunas pizzas y un pequeño pastel para convivir en el pequeño departamento que rentaba, según mi hermana todo iba bastante bien, pero en algún punto de la noche, mi hermana fue al baño, dejando a sus invitadas en la sala.

Y sus amigas dicen que menos de un minuto después de que se fue, de la nada ya estaba parada en el marco de la puerta, ellas le preguntaron si todo estaba bien, pues tenía una mirada extraña, todas sus amigas están de acuerdo que no era su mirada de siempre, esa cosa no les respondió, solo se quedó parada mirando a todas, hasta que de repente una de ellas decidió bromear, diciéndole que se veía como una total lunática ahí parada.

Sus amigas dicen que en ese momento, fijó su mirada en esa chica y de un momento a otro, corrió en su dirección, tacleándola y mordiéndole la oreja izquierda, todas las chicas comenzaron a gritar y a decirle que se detuviera, a la par de que trataban de quitársela de encima, pero dicen que era a muy fuerte, dicen que cuando se escuchó el seguro de la puerta del baño quitarse, esa cosa, se levantó, tenía la boca llena de sangre, pues le había conseguido arrancar un pedazo de la oreja a esa chica, les sonrió a todas y salió corriendo del departamento.

Mi hermana salió del baño alertada por los gritos y vio la escena, sus amigas no lo podían creer, pues ellas habían visto que huyó fuera del departamento, no había manera que hubiese entrado tan rápido, su amiga fue llevada a urgencias y ninguna de ellas supo que opinar al respecto, mi hermana no tuvo de otra más que decirles lo que había estado pasando cada vez que había un día 29 en febrero y sin poder darle una explicación más lógica, le creyeron.

Cuando mi hermana cumplió sus 24 años, no quiso celebrar, a pesar de que ella jamás había visto a aquella chica, no podía seguir ignorando que algo muy extraño le ocurría cada cuatro años, y pensó qué si no celebraba ese día, talvez los ataques se detendrían de una vez por todas, por lo que tuvo una pequeña celebración el día 38 como cada año, la cual no tuvo nada de paranormal, y el día 29 se reusó a ver a cualquier persona.

Sin embargo, su novio la llamó algo pasado de copas cerca de las diez de la noche, le pidió ir por él, pues se había quedado varado en algún lugar de la carretera, mi hermana supuso que no había problema, así que condujo hasta donde su novio y lo llevó en su auto, él estaba ebrio y tenía hambre, por lo que mi hermana decidió pararse en una tienda de autoservicio para conseguir algo para los dos, lo dejó en el coche y ella bajó sola para hacer las compras, pues no quería incomodar a nadie con la ebriedad de su novio, no era agresivo, pero estando ebrio era muy imprudente a la hora de hablar.

Mi hermana estaba pagando las cosas, cuando escuchó un fuerte estruendo que hizo retumbar las ventanas de la tienda, su auto se había estrellado contra un poste, su novio quedó inválido para siempre y aunque estaba ebrio, siempre dijo que se estaba quedando dormido, cuando escuchó que mi hermana entró, le preguntó dónde estaba la comida, pero no le respondió, solamente aceleró y pasó lo que pasó, aunque recuerda lo frío que se puso el auto cuando ella se subió, todos decían que debió haberlo imaginado por su estado y que seguro él intentó conducir, pero mi hermana sabía la verdad.

Mi hermana se casó con ese mismo novio un par de años después, solamente un año después tuvo a un par de gemelos, un niño y una niña, actualmente, cada vez que va a ser 29 de febrero, mi hermana se va lo más lejos que puede de toda la gente, pues no sabe que mal podría ser esa cosa, renta una cabaña en medio del bosque y está totalmente aislada, sin embargo, ella dice que el primero de marzo cuando abre la puerta de la cabaña, encuentra ardillas y otros animales del bosque destazados en la puerta, pero para ella es preferible, es la única manera en la que cree que mantendrá a todos a salvo y yo estoy de acuerdo con ella.

Autor: Liza Hernández.

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