Embrujo y Justicia Divina Historia de Terror

Embrujo y Justicia Divina Historia de Terror

La presente historia que les contaré habla sobre un trabajo que le hicieron a una persona a la que conozco, un embrujo que hasta hoy en día fue bastante fuerte que no logramos deshacerlo y las consecuencias que acarreo después hasta el punto de que se obtuvo a lo que yo llamo yo una Justicia divina Embrujo y Justicia Divina Historia de Terror. Por respeto a los involucrados y a donde pasó todo decidí cambiarle los nombres, esto por indicaciones de su familia, aunque no esto muy de acuerdo de ello, ya que por mi parte quisiera exponer enteramente a quien provocó tantos problemas.
Aunque suene sorprendente o raro, puedo asegurarles que cada pizca de esta historia es real, y de cómo las cosas terminaron, a mi parecer hubiera sido más justo que la balanza se equilibrara más hacia nuestro lado.
Sin más, procuraré contar la historia de a quien llegó a perjudicar y a su vez llamaré con el nombre de Noemí, quizás más de alguno de los que escuchen el relato y por mi modo de contar la historia se darán una idea de lo que sucedió…
Noemí es una persona bastante amable con toda la gente, realmente muy atractiva a la vista de cualquiera, simpática que apenas hablabas con ella y te identificabas rápidamente, apenas había cumplido los 25 años y ya se encontraba comprometida con su pareja quien la había conocido en el trabajo, realmente se le veía muy feliz. Hija única de una pareja ya de edad avanzada, se encontraban muy felices con el progreso de su hija, pues salió de la Universidad de Guadalajara con los honores más altos, y no tardó mucho en encontrar una buena posición en un trabajo en un puesto que le generaba buenos ingresos. Sin duda ella tenía todo para triunfar, sin embargo, jamás se esperó que ya le estaban preparando un trabajo de brujería, pues a pesar de que mucha gente la respetaba, había gente con envidia que no soportaba verla y teniendo éxito en todo lo que hacía, hablaban a sus espaldas, pero en especial había una persona, Karina quien siempre le hacía mal de ojo.
Se sabía que Karina tenía cierta cercanía con la magia negra, cualquiera del trabajo o brujería que alguien necesitara y que la buscaran para pedirle ayuda, ella se encargaba de hacerlo. Por mi parte me tocaba ver cuando la gente le pagaba por los servicios, y lo increíble de todo es que no se trataba de míseros pesos. Hubo un tiempo en el que Karina no aceptó trabajos a realizar, ya que mencionaba que estaba preparando uno en especial y no podía concentrarse en otro. Y ciertamente un viernes por la tarde Karina se le ofreció a Noemí un Café que había preparado, ella gustosa se lo aceptó, considero que desde ese momento fue que empezaron los problemas.
Al principio Noemí perdió el apetito y el gusto por las cosas, llegamos a pensar que esto se podría tratar de COVID pues cuando comía algo, mencionaba que no le sabía nada. Conforme pasaban los días Noemí se veía más decaída, las ojeras en su rostro reflejaban el cansancio con el que cargaba, llevaba días sin dormir. Su novio seguido tenía que llevarla al Hospital para revisiones, pero no le encontraban nada. Al final de cuentas los doctores le recetaban vitaminas, suplementos alimenticios y medicamentos para dormir, pero no le funcionaba nada. Esto con el paso del tiempo le conllevó a problemas en el trabajo y sobre todo en su vida personal. La boda se tuvo que posponer a otra fecha debido a que Noemí se encontraba enferma.
A su madre, se le ocurrió la idea de que quizás Noemí estaba embrujada, a Noemí y su novio les pareció ridícula la idea, pero ya se había optado por varias opciones sin resultados favorables, no estaba de más intentar buscar una solución más. De ese modo la Madre de Noemí invitó a una señora del Mercado Felipe Ángeles, ella hacia limpias y curaciones. A ella la llamaré como se le conoce en el Mercado, como la Bruja Huichol.
Llegó a la casa de Noemí con ungüentos, perfumes, ramas y otras cosas, estaba acompañada de quien decía ser su hija. Pidió que a Noemí la acostaran sobre un catre que la Bruja traía con ella y la puso sobre el piso, prendió una serie de inciensos, se frotó las manos con un perfume para después pasarlo sobre cabeza, hombros, brazos y abdomen. Y mientras lo hacía decía palabras en una lengua extraña. No conozco nada de la Lengua Huichol para asegurar que se trataba de esa lengua, pero es seguro que algo pasaba en el ambiente, se podía sentir bastante denso, un par de ocasiones la luz del cuarto parpade´ó, sobre todo cuando frotaba el abdomen de Noemí. Se quedó un momento en silencio la Bruja y nos mencionó la siguiente:
– Esta muchachita trae un trabajo muy bien preparado, no puedo deshacerlo, hay mucha magia negra en él – Dijo la Bruja Huichol e inmediatamente yo pensé en la tal Karina. Mis conjeturas comenzaron a tomar sentido, y antes de que dijera algo yo, la Bruja pidió un momento de silencio, a la Mamá de Noemí le pidió que le prestase un huevo, el cual frotó vigorosamente sobre el abdomen de Noemí, para después romperlo sobre un vaso que tenía un poco de agua. Todos observábamos el Huevo, era algo irreal, había salido la yema oscura, de color rojizo, igual que si hubiera sangrado por dentro el huevo. La bruja respiró hondo y mencionó que no podía sacar lo que Noemí tenía dentro, aquello ya estaba causando estragos graves. Su tiempo de vida ya estaba vencido.
La Mamá de Noemí, no llegó aceptar lo que le dijo aquella Bruja, pero ella tomó sus cosas y se retiró sin cobrar ni un centavo. Noemí por su parte parecía preocupada, fue cuando yo le conté solo a ella mis conjeturas sobre Karina, y por más asombroso que parezca Noemí no pensaba igual, yo había olvidado lo humilde que era Karina para pensar mal de otros, y que siempre ella veía el lado positivo de las demás personas.
Desafortunadamente, esto no sirvió para salvarle la vida, Noemí nos dejó, se adelantó a los pocos días, ya no podía hablar ni ver, su rostro ya no era el mismo, ella falleció en los brazos de sus padres una noche. Al día siguiente la noticia ya se había corrido en la oficina, noticia que llegó a los oídos de Karina, quien se encontraba contenta con lo que había logrado hacer.
Esto que les cuento es en honor a mi novia Noemí, a quien perdí por envidia de una supuesta bruja llamada Karina, sin embargo, las cosas no terminan allí, ya que pasaron una serie de eventos que nadie se esperaba.
El día del funeral de mi novia nos encontrábamos fuera de su casa, a todos los familiares que habían llegado los reconocía, con excepción de una persona ya de edad avanzada, se mantuvo todo el tiempo afuera de la casa. Pasaron las horas y aquel hombre solo observaba por dentro, me empezó a inquietar bastante que tuve que ir a preguntarle de quien se trataba, él se presentó de la siguiente manera…
– Mi nombre es Octavio y me siento sumamente apenado, el nombre de mi Hija es Karina y ella cometió un grave error – Esto me dejó helado, no me esperaba ver allí al Padre de Karina. Le pedí que aguardara un momento mientras iba en busca de mi suegra, pero al regresar, aquel hombre ya se había ido.
A la Oficina ya no se volvió a presentar Karina, desapareció justo el día en el que anunciaron la muerte de Noemí, realmente de mi parte si la volvía a ver no sé qué tantas cosas le hubieran dicho… o hecho con tal de tomar venganza.
Así pasaron los días, el novenario transcurrió de la manera esperada, pero el último día, ante la casa de Noemí se presentó una mujer ojerosa y desaliñada, yo la reconocí de forma inmediata, se trataba de Karina, quien estaba llorando. Justo estaba por salir a responderle que inmediatamente la Madre de Noemí me detuvo. Karina se acercó llorando y pidió disculpas por lo que había ocasionado.
Mi mayor sorpresa no fue haber visto a Karina allí, sino más bien la respuesta de mi suegra, quien le dio la respuesta que esperaba Karina. Le otorgó la disculpa que tanto estaba esperando, la abrazó y la despidió de su casa. Yo le pregunté del por qué no la acusábamos ante la policía, a lo que la Madre de Noemí, bastante tranquila me respondió.
– Ya habrá una Justicia divina – No entendí que quiso decir, así que decidí ya no intervenir más con ella sobre ese asunto.
A los siguientes días a la Oficina llegó la noticia de que el Padre de Karina había fallecido, aquel hombre que se había quedado afuera del funeral de Noemí, ya estaba muerto. Además, supe que Karina no se encontraba del todo bien, había sido necesaria llevarla a un sanatorio.
Inmediatamente, al salir de la Oficina fui rápidamente a la casa de mi Suegra para comentarle lo sucedido, la encontré sentada tranquilamente sobre su mecedora. Precisé en contarle rápidamente, sin embargo, me pidió que guardara silencio por unos minutos, acto seguido me dijo algo que me dejó asombrado.
– Sé que murió su Padre y que ahora ella está en un manicomio, tuve que revertir el trabajo que me pidió hacia ella pues nunca me imaginé que lo utilizaría en contra de mi hija. Pensé que alguien más podría deshacer el trabajo que hice, pero ni la Bruja Huichol lo logró, ahora debo cargar con el dolor de haber perdido a mi hija por mi culpa, pero ya castigué a los demás involucrados.
Allí lo comprendí, mi suegra no tenía mucho de conocerla, y ahora me daba cuenta de que estaba tratando con una mujer de la oscuridad, capaz de hacer trabajos, limpias y brujerías.
Aún sigue con vida aquella mujer, de mi parte ya no la suelo visitar, pues prefiero olvidar aquellos sucesos y guardar en mi memoria a Noemí.
Que en paz descanse.
 
Autor: Lengua De Brujo
Derechos Reservados

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